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viernes, 19 de enero de 2018

TUS HIJOS, TUS GRANDES MAESTROS



Tus hijos son tus grandes maestros.
Ellos están en tu vida para ayudarte a ti, a ser más paciente,
más responsable, más compasivo, más bondadoso, más generoso, etc.
y sobretodo para que aprendas a amar incondicionalmente.


Camino al despertar.

martes, 26 de noviembre de 2013

UN PLAN DE VIDA. (REFLEXIÓN DEL 25 DE NOVIEMBRE DE 2013)



Es importante saber que tanto nuestros hijos como todas las personas venimos con una plan de vida, el perfecto para nuestra propia evolución. Así que... ¿Por qué  tenemos nosotros, que preprogramar, o desprogramar, vetando, limitando o inoculando nuestros miedos en ellos ?
©Luhema
Avance de un tema que me parece  importantísimo además, ¿podemos nosotros cambiar el plan de vida de nuestros hijos? o, ¿en algún momento lo que tiene que ser , llega?...

miércoles, 16 de octubre de 2013

HÁBLALE A TUS HIJOS MIENTRAS DUERMEN...♥


¡Háblale a tus hijos cuando están dormidos! 
No les digas que al otro día tienen que hacerse su cama, ordenar su ropa, 
ayudar con las tareas del hogar y obtener buenas calificaciones. 


Solamente diles “Te amo. Gracias por estar en mi vida.”
Aun si tu hijo/a ya no vive contigo, 
¡háblale cuando sabes que puede estar durmiendo! 
Obtendrás mejores resultados. 
Y si les tienes que decir algo cuando están despiertos solo diles 
“Te amo. Gracias por estar en mi vida”. 
Eso es todo lo que necesitan escuchar.
Gloria Liberman

vía hablando de conciencia

martes, 20 de agosto de 2013

Deseamos Tener Un Hijo, Pero No Nos Quedamos Embarazados. ¿Por Qué?



El proyecto creador de una pareja puede materializarse en obras o empresas, pero un deseo frecuente de personas que se unen en edad fértil es el de engendrar uno o varios hijos. A veces, este propósito tan fácil para algunos, se convierte en una misión aparentemente imposible para los que sufren el calvario de una infertilidad no deseada. Si no existen barreras físicas ni anatómicas para la fecundación, puede que estemos frente a reveses psicológicos (a los que el cuerpo obedece) que hemos de disolver. Algunas de estas resistencias plagadas de creencias limitantes son:

-Miedo a que la maternidad o paternidad nos obligue a dejar atrás la niñez. “Ser adulto es la antesala del envejecimiento y el envejecimiento nos acerca a la muerte”.

-Miedo a la responsabilidad en personas hiperexigentes o perfeccionistas. “¿Seré capaz de amar, mantener, educar a mi hijo como es debido?”.

-Cuidar de un hijo es demasiado sacrificio para mí. Suele ocurrir en personas que han vivido en una hermandad numerosa y han sido obligados a “cargar” con hermanos pequeños o han visto a los mayores de su entorno estresados en las tareas de crianza.

-Ser madre implica identificarme con mi sexo. A veces, detrás de una infertilidad hay una homosexualidad oculta.

-Ser madre/padre me convertirá en mi madre/padre, cuando ellos fueron bárbaros psicológicos.

-Tener un hijo juntos me vinculará para siempre a mi pareja y no estoy seguro/segura de amarlo/amarla.

-Ese segundo hijo no llega porque hay miedo a que el primogénito sufra celos patológicos o tenga que prescindir de privilegios por no hacer suficientes recursos para los dos.

-No ser capaz de superar posibles problemas como partos complicados, enfermedades infantiles, muertes, accidentes, malformaciones, fracaso escolar, problemas de la adolescencia, ruina, etc. Frecuentemente estos problemas han estado presente en el árbol genealógico y existe el miedo a que se repitan.



Para llegar a la orilla derecha del río, no basta con tener la barca dispuesta, hay que saber despedirse de la orilla izquierda.



Ese hijo tan esperado llegó cuando los padres estaban preparados: se amaban profundamente y desaparecieron todos sus miedos.

Plano Creativo

viernes, 1 de marzo de 2013

cómo no influir negativamente sobre nuestros hijos?



Ante la pregunta de cómo no influir negativamente sobre nuestros hijos, ya que cuando nacen son como una hoja de papel en blanco…
Alejandro Jodorowsky responde que no somos un papel en blanco. Que éramos algo antes de nacer, no sabemos qué y seremos algo después de morir (aunque tampoco sabemos qué)
Él observa que la creación no se repite, cada ser nace como un ser especial y distinto. Incluso es observable en el mundo animal, ya que ha tenido muchos gatos y cada uno de ellos siempre ha tenido su carácter especial.
Esa pregunta responde a un miedo narcisista, los planes que tenemos para nuestros hijos responden a nuestro propio narcisismo. No debemos hacer a nuestros hijos aquello que nos hicieron a nosotros…
El hombre actual ya ha dejado de creer en la política, en la religión, en la economía y en el arte (negocio de museos) Hay que romper con la inercia del pasado ya que este tiende a repetirse y entender que el futuro nos está llamando…
El planeta está creando conciencia.
VÍA PLANO CREATIVO

martes, 16 de octubre de 2012

LOS HIJOS: EL RESULTADO DE LO QUE SON SUS PADRES...♥



Los hijos serán el resultado de lo que son los padres, de los valores que les transmiten. Nosotros podemos criar niños abusivos o niños amistosos atentos a las necesidades de sus compañeros. Con la educación que les damos a nuestros hijos, podemos crear un mundo en donde la violencia, la agresión y la avaricia queden totalmente erradicados del planeta. Está en las manos de todos nosotros.

http://necesitodetodos.org/

martes, 2 de octubre de 2012

PEPITO GRILLO GRUÑÓN...♥




Los hijos afilan las garras y los dientes en los huesos de sus padres...


- ¿Qué te hace pensar que tu hija no está respetando su dignidad como mujer?
- Yo siempre le he enseñado que lo importante en una pareja es la comunicación, la confianza, el respeto, la igualdad... Y ella lo único que hace es juntarse con parejas que precisamente no respetan eso, que no la tratan como se merece... ¿Cómo quiere que me quede de brazos cruzados mientras veo eso?
- ¿Cómo te sientes?
- ¡Rabiosa!
- ¿Te está siendo útil esa rabia?
- Es evidente que no.
- Entonces te sientes impotente...
- ¡Es que no lo entiendo!
- No puedes entender aquello que no respetas.
- ¿Cómo quieres que respete que mi hija se denigre?
- Espera un momento... Vamos a ver, te voy a hacer una pregunta y es muy importante que te pienses muy bien la respuesta, ¿de acuerdo?
- Sí.
- ¿Tú hija ha sufrido malos tratos físicos por parte de su pareja?
- Que yo sepa no. Pero si sigue así acabará por recibirlos...
- ¿En qué te basas para afirmar eso?
- Con 19 años el novio hace de ella lo que quiere, pero sabe que estamos los padres detrás porque ella vuelve cada día a casa, pero, ¿qué pasará el día que se case y no pueda contar con nuestra protección?
- Joder...
- ¿Qué?¿Acaso no tengo razón? ¿Cómo quieres que me quede impasible mientras mi hija tira su vida a la basura?
- Lo único que me has dicho es que el novio de tu hija le fue infiel con otra chica y que tu hija ha decidido perdonarlo.
- ¡Por dependencia emocional, no por amor!
- ¿Y?
- ¿Qué clase de psicólogo eres que no reaccionas ante la dependencia emocional como algo negativo?
- Intento ser la clase de psicólogo que hace pensar, no el que adoctrina. Tal vez deberías pensar en hacer algo parecido...
- ¿Me estás llamando adoctrinadora? ¿Por qué me insultas?
- ¿Te sientes insultada?
- ¡Pues claro!
- De acuerdo, sé que va a ser difícil, pero me gustaría que pienses en el motivo por el que yo he dicho eso. ¿Lo he dicho para fastidiarte?
- Supongo que no...
- ¿Entonces?
- Es que... Es que no me parece justo, yo sólo quiero que no sufra...
- Y eso está muy bien, pero, el principal problema es que le das a tu hija toda la información tan masticada que no tiene que pensar nada, se le va a atrofiar el cerebro.
- ¿Tengo que dejar que sufra?
- Tienes que dejar que se equivoque, si sufre de sus equivocaciones, tal vez aprenda algo y desee hacer las cosas diferentes la próxima vez. Pero, si tiene una especie de Pepito Grillo gruñón en el hombro no tendrá que pensar, simplemente hará lo contrario de lo que tú dices, sólo por explorar...
- ¿Es lo que me explicas el otro día de la demonización?
- Más o menos. Estás educando a tu hija a que se someta o reaccione, no a que piense por si misma. Debería aprender a gestionar sus emociones y sus razonamientos, integrándolos, y aprendiendo cuando se equivoque. Para ello necesita alguien experimentado que le aconseje, pero que no le imponga en base a sus miedos, que la deje escoger...
- ¿Y qué pasa con mi sufrimiento?
- Tendrás que aprender a gestionarlo.
- ¿Cómo?
- Quiero creer que ese es el motivo por el que haces psicoterapia...
VÍA SABER LO QUE BUSCO

sábado, 25 de febrero de 2012

Mi novi@ tiene hij@s...♥


En muchas ocasiones he escuchado a personas quejarse, cuando su novio o novia tienen hijos.
En lo particular, pienso que si quieres a tu pareja, pues quieres a sus hijos, y no te importa que vengan en “combo”. Claro, no todos los casos son iguales.
En algunos casos, el o la “ex” no existe, y creo que es el mejor de los casos (las “ex”, o los “ex” friegan mucho la vida). En otros casos existe, pero no es parte significativa en la vida de sus hijos. Y en otros casos, pues es una piedra en el zapato.
En algunos casos los hijos son unas almas de Dios, en otros, son insufribles y repelentes.
En algunos casos, tu pareja los ve todos los días, en otras semanalmente, quincenalmente, mensualmente y hasta anualmente (de acuerdo a lo decidido con respecto a la custodia y visitas).
En cualquiera de esos casos, en la mayoría de ellos tu pareja no está buscando un padre o una madre para sus hijos, porque ya lo(la) tienen.
El rol que puedes asumir es el de amigo(a), compinche, compañero(a)  de juegos, confidente, y tantos roles que a veces los padres dejamos de cumplir.
Ahora bien, si los hijos viven con tu pareja, el tratamiento es completamente distinto, porque a pesar de que no son tus hijos, vas a convivir diariamente con ellos, y quieras o no, vas a tener que involucrarte de alguna manera con ellos, y ellos se involucrarán contigo.
Indudablemente llegará el día en que veas algo que no te gusta, algo mal hecho, una conducta no deseada, y deberías poder al menos darles un llamado de atención, regaño o consejo, para corregir las acciones.
Hay padres que son muy celosos en cuanto a quién puede regañar a sus hijos, y pienso que quien vive con ellos debe poder hacerlo.
Libelisse Rivera, en el Blog de “Buenos Padres” nos ofrece estos consejos, que quizás les puedan servir:
Los adultos deben comprender que de buenas a primeras, los niños pueden rechazar la nueva figura y cuestionar su autoridad. Inconscientemente perciben a la nueva pareja como su oponente.
Hay que estar conscientes además, de que estos cambios pueden causar sufrimiento en los niños y provocarles inseguridad.
Es aconsejable no adoptar el rol de mamá, pues ese lugar ya tiene dueña. Es mejor que la relación se vaya dando poco a poco y que sea el niño quien determine que rol tendrás en su vida.
La educación del niño debe ser determinada por su padre y madre biológicos, pero eso no debe excluir que se le haga cumplir las reglas del hogar con su nueva familia.
No trates de ganarte su cariño comprándolo con objetos materiales.
No es fácil para la persona, ya que los hijos pueden ver a la pareja de su padre o madre, como alguien con quien competir para tener el amor y atención de su padre o madre.
En mi caso,  soy divorciado y tengo dos (2) hijos. A mi pareja le ha costado un poco el convivir con mis hijos, quienes vienen a mi casa cada quince días. Y quizás sea en este caso, que le digo que es fácil ganarse a mi hija (la más pequeña), ya que su madre biológica no le presta la atención que ella requiere. Con un poquito de atención que le preste mi pareja, se la mete en el bolsillo. Pero no es fácil para ella…
Al principio yo la presioné, lo confieso, para que interactuara con mi hija. Para ver si se llevaban bien. Cuando la dejé de presionar, empezaron a interactuar y interrelacionarse, hasta el momento con excelentes resultados.
Y a ti, qué te ha ocurrido? En que casos has quedado?
Luis Castellanos

sábado, 11 de febrero de 2012

LOS DESAFÍOS DE NUESTROS HIJOS...♥

Image du Blog hadrianus.centerblog.net 

Muchas veces nos sentimos muy estresados y angustiados deseando querer ayudar a nuestros hijos cuando enfrentan algunos desafíos que la vida les presenta. Estas situaciones pueden ser especialmente difíciles en aquellos casos en que nuestros hijos están atravesando desafíos angustiosos o que los están haciendo sufrir, como decidir su futuro laboral, la separación de la familia, penas de amor, cuando se retrasan sus estudios, alguna enfermedad, alguna discapacidad, confusión en su vocación o al querer superar algún vicio.

Es importante tener presente que ellos vienen dotados de todas las capacidades para atravesar sus propios desafíos y que todas las experiencias que están viviendo no han sido obra de la mala suerte. Ellos están cumpliendo con el plan de su alma y seguramente tendrán que obtener valiosas enseñanzas de esas vivencias, como también sus padres. El objetivo final de todo esto, consiste en observar con amor las posibilidades de crecer y elevar los niveles de conciencia.

En algunas ocasiones podemos ayudarlos directamente con algún consejo o una acción y otras veces nos veremos aparentemente limitados para hacerlo. Cuando parece que las soluciones se escapan de nuestras manos para poder colaborar a la superación de los inconvenientes, podemos acudir a elevar la mirada.

Elevar la mirada, nos permitirá reconocer que ellos tienen todo el potencial y que es reconocible su capacidad para sobreponerse a sus circunstancias. Ellos solo requieren confirmar esta verdad dentro de sí. Entonces, la primera y más importante ayuda que podemos darles, consiste en reconocerles su propio poder y su propio valor para superarse. Si desmerecemos su valor y sus capacidades, ellos se sentirán más pequeños de lo que son. Si les decimos directamente que no están siendo capaces de superarse, ellos se alejan de su poder interno y crecerá la distancia entre el logro y el fracaso, o entre aprender o no aprender.

Cuando nuestras palabras o nuestra mirada hacia ellos contienen energías de desconfianza en sus capacidades interiores para superarse, les estamos enviando un mensaje muy desalentador y que no corresponde a lo que son. Cuando nos falta la fe y la confianza en ellos, les hacemos sentir más pequeños, desvalidos, sobrepasados e incapaces. Unas palabras de confianza, fe y esperanza, siempre elevarán el entusiasmo de nuestros hijos, les aportará nuevas energías y les señalará el único camino que existe para salir de allí, la perseverancia. Trasmitir el mensaje de que todo se encuentra perdido, es la mejor manera de asegurar problema tras problema. Una muestra de la perdida de nuestra fe en ellos puede ser suficiente para que se den por vencidos.

¿Quién más que los padres están llamados a esta tarea tan hermosa de transmitir valor? Aunque todo el mundo hubiera perdido la esperanza, los padres la pueden seguir sosteniendo una y otra vez, porque será sostenida por el amor.

A veces la espera de que algo mejore nos puede hacer perder la paciencia, pero esa será una prueba tanto para los hijos como para los padres. Perder la paciencia nunca ayudará. Es probable que hablemos, que presionemos y que desesperemos, pero esas acciones no podrán colaborar bajo ninguna circunstancia. La desesperación nunca será la manera más adecuada de enfrentar problemas, del tamaño que sea. Mientras más energías positivas pongamos en nuestra comunicación con ellos, más probabilidades de éxito existirán. He sabido de casos extraordinarios de sanidades milagrosas que han sucedido gracias a la fe sostenida por las madres de algunos niños que sufrían enfermedades muy graves y desahuciadas por los médicos. El amor puede hacer milagros y eso ha quedado en evidencia muchas veces.

Una fe inquebrantable en el poder del amor y el poder interno de nuestros hijos los ayudará a sobreponerse de cualquier circunstancia que a primera vista nos puede resultar imposible de traspasar.

Patricia González

domingo, 8 de enero de 2012

PALABRAS PARA NUESTROS HIJOS...♥


Image du Blog hadrianus.centerblog.net



1.-Eres un ser deseado. Estás aquí porque el Universo lo quiso.
2.-Siente que eres libre de ser lo que eres, no permitas que nada ni nadie te etiquete ,ni te imponga guiones que no se corresponden con tu autenticidad.
3.-Cada ancestro de tu árbol es un don que hay dentro de ti para ser usado a tu favor y al de todo el Universo.
4.-Aprende a no pedir amor, simplemente ama.
5.-Cree en los pequeños milagros de cada día y atiende a las coincidencias, en ellas hay mensajes ocultos que te guían en el correcto camino.
6.-Cada día, haz un acto generoso con alguien cercano.
7.-Si en tu árbol genealógico hubo traumas, sánalos actuando.
8.-Déjate guiar por tu cuerpo, es sabio. Él te alertará de las situaciones de las que debas alejarte, sintiendo tensión y malestar. También te dirá cuando estás alineado con lo que eres, sintiendo relajación y bienestar.
9.-No contamines tu cuerpo con tóxicos o una mala alimentación.
10.-En cuanto puedas, sé independiente. Trabaja utilizando tu creatividad y hazte adulto.
11.-Escribe un poema cada día.
12.-Busca y provoca situaciones que te hagan reír.
13.-Tiende a compartir, a colaborar a ser solidario.
14.-Cuando tengas problemas, puedes analizarlos, puedes hablarlos, pero ten por seguro que hasta que no actúes no se producirá la transformación.
15.- Siente GRATITUD por todo lo que te regala el universo.
16.- recuerda que nada en este plano de existencia perece, sino que se transforma.
17.-Lee, estudia, conoce…experimenta por ti mismo.
18.-No te apegues a nada material. No consumas lo que no necesitas.
19.-Tampoco te apegues a ninguna creencia. Lo mismo que tu cuerpo se renueva constantemente, también lo deben hacer las ideas.
20.-Siembra cada día las semillas que te lleguen de dentro o de fuera. La semillas pueden ser palabras, caricias, belleza, acciones. Ellas son los gérmenes de más sabiduría, amor, arte y salud.
21.-Cuida con mimo el territorio que está más allá de tu cuerpo, tu casa, tu barrio, tu ciudad… el planeta y el universo.Alejandro Jodorowsky

Fuente:Plano Creativ
o

martes, 6 de septiembre de 2011

ANTES QUE LOS HIJOS CREZCAN...♥




Hay un periodo cuando los padres quedan huérfanos de sus hijos.
Es que los niños crecen independientes de nosotros,

como arboles murmurantes y pajaros imprudentes.



Crecen sin pedir permiso a la vida.
Crecen con una estridencia alegre y, a veces, con alardeada arrogancia.

Pero no crecen todos los días, de igual manera, crecen de repente.



Un día se sientan cerca de tí en la terraza y te dicen una frase con tal naturalidad

que sientes que no puedes más ponerle pañales.



Donde quedaron la placita de jugar en la arena, las fiestitas de cumpleaños

con payasos y los juguetes preferidos?…



El niño crece en un ritual de obediencia orgánica y desobediencia civil.


Ahora estás allí, en la puerta de la discoteca, esperando que él

o ella no solo crezca, sino aparezca.



Allí están muchos padres al volante, esperando
que salgan zumbando sobre patines y cabellos largos y sueltos.



Allá estan nuestros hijos, entre hamburguesas y gaseosas en las esquinas,
con el uniforme de su generación, e incómodas
mochilas de moda en los hombros.



Allí estamos, con los cabellos casi emblanquecidos.



Esos son los hijos que conseguimos generar y amar a pesar de los golpes,
de los vientos, de las cosechas, de las noticias,
y observando y aprendiendo con nuestros errores y aciertos.

Principalmente con los errores que esperamos que no repitan.


Hay un periodo en que los padres van quedando un
poco huerfanos de los propios hijos…

Ya no los buscaremos más de las puertas de las
discotecas y de las fiestas.



Pasó el tiempo del piano, el ballet, el inglés, natacion y el karate.

Salieron del asiento de atrás y pasaron al volante de sus propias vidas.



Deberíamos haber ido más junto a su cama al anochecer, para oir su alma

respirando conversaciones y confidencias entre las sábanas de la infancia..



Y a los adolescentes cubrecamas de aquellas piezas llenas de calcomanías,

posters, agendas coloridas y discos ensordecedores.



No los llevamos suficientemente al cine, a los juegos,

no les dimos suficientes hamburguesas y bebidas,

no les compramos todos los helados y ropas que nos hubiera gustado comprarles.



Ellos crecieron, sin que agotasemos con ellos todo nuestro afecto.


Al principio fueron al campo o fueron a la playa entre discusiones, galletitas,

congestionamiento, navidades, pascuas, piscinas y amigos..



Sí, había peleas dentro del auto, la pelea por la ventana , los pedidos
de chicles y reclamos sin fin.

Después llegó el tiempo en que viajar con los padres comenzó

a ser un esfuerzo, un sufrimiento,
pues era imposible dejar el grupo de amigos y primeros amorios.



Los padres quedaban exiliados de los hijos.
“Tenían la soledad que siempre desearon”, pero de
repente, morían de nostalgia de aquellas “pestes”.

Llega el momento en que solo nos resta quedar mirando desde lejos, torciendo y

rezando mucho (en ese tiempo, si nos habiamos olvidado, recordamos cómo rezar)
para que escojan bien en la búsqueda de la felicidad, y que la
conquisten del modo más completo posible.



El secreto es esperar… En cualquier momento nos pueden dar nietos.
El nieto es la hora del cariño ocioso y picardía no ejercida en los
propios hijos, y que no puede morir con nosotros.

Por eso, los abuelos son tan desmesurados y
distribuyen tan incontrolable cariño.

Los nietos son la última oportunidad de reeditar nuestro afecto.

Así somos, solo aprendemos a ser hijos después que somos padres,
solo aprendemos a ser padres después que somos abuelos…

viernes, 2 de septiembre de 2011

LA VIDA NO ES JUSTA...ACOSTÚMBRATE A ELLO...(11 REGLAS PARA LOS HIJOS)


La vida no es justa, acostúmbrate a ello.
Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
No ganarás mensualmente 6.000 €, justo después de haber salido de la universidad y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.
Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
Dedicarse a preparar hamburguesas o repartir pizzas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.
Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.
Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estabas. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.
En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre los ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real. Si te equivocas, estás despedido.
La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café, de la película para irse a trabajar.
Sé amable con los "nerds" (los más aplicados de la clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

miércoles, 20 de julio de 2011

LOS HIJOS ESCOGEN A SUS PADRES ANTES DE NACER....♥☼♥



Los hijos escogen a sus padres antes de la concepción. Cuando un alma está en los Mundos Superiores, ésta escoge a padres que le puedan proporcionar el ADN espiritual y físico necesario para que el hijo alcance la transformación personal por la cual vino a esta vida.
Tanto el hijo como sus padres crean para ambos la oportunidad de crecer, evolucionar y transformar.
Estas oportunidades son especialmente obvias durante conflictos entre padres e hijos.
Yehudá Berg

jueves, 14 de julio de 2011

HIJOS DE REEMPLAZO...☼

El miedo al sufrimiento por el hijo muerto, lleva inconscientemente a los padres a concebir un nuevo hijo que suplante al anterior.
Cuando los padres asisten al fallecimiento de un hijo (puede ser a consecuencia de aborto,  complicación en el parto, a un accidente o a una enfermedad infantil), el mecanismo autosanador del duelo supondría padecer el dolor extremo de  aceptar la pérdida. Muchos padres evitan ese camino y muy pronto se puede activar en ellos una estrategia que consiste en concebir a otro hijo que reemplace al muerto. El nuevo bebé nace con el contrato de llenar el vacío que su hermano dejó: “Para existir y que mis padres me amen, debo ser mi hermano”.
En la mayoría de los casos nace con el mismo sexo y se le bautiza con el mismo nombre. Las fechas de concepción y nacimiento también pueden coincidir con las mismas del fallecido, con las de su misma muerte o entierro. En lugar de despedir al muerto, su identidad se “instala” en el recién nacido, de modo que se bloquea el luto por el primero.
Un niño que fallece se mitifica, es un ángel, un bendito que hubiese satisfecho todas las necesidades de la familia. El hijo de reemplazo vivirá con culpa y frustración no estar a la altura de ese al que sustituye y puede desarrollar lo que llamamos una neurosis de fracaso.

martes, 29 de marzo de 2011

NO DESCUIDES TU JARDÍN...(CUENTO CORTO)


El discípulo se dirigió a casa de su maestro zen, que tenía uno de los jardines más hermosos que había visto jamás.
Una vez allí, le contó a su maestro que tenía problemas con sus hijos
y que quería respetar la naturaleza de cada uno de ellos para que hicieran lo que les pareciera y de ésta forma así poder mantener la relación
Quería evitar que se sintieran frustrados en el futuro.
El maestro zen escuchó al discípulo y no dijo nada.
Entonces, el discípulo le preguntó qué opinaba sobre el asunto y el maestro le respondió:
- ¿Hace mucho que no visitas mi jardín?
- Sí -respondió el discípulo, no sabiendo por qué se lo preguntaba.
Entonces el maestro lo invitó a ver su jardín.
Pero en lugar de ver espléndidas rosas, vio que el jardín se había transformado en una maraña de malezas.
- ¿Pero qué ha sucedido aquí? -preguntó el discípulo asombrado.
- Pues un día me cansé de cuidar mis rosas y dejé que las plantas crecieran como querían.
Los yuyos y las malezas habían ahogado las rosas, que primero crecieron en forma desordenada y luego murieron.
Ésta es la ley natural.
En ese momento, el alumno comprendió aquello que su maestro le quería decir.

miércoles, 16 de marzo de 2011

La idea de que los niños son una posesión tuya es errónea. Nacen a través de ti pero no te pertenecen. Tú tienes un pasado; ellos sólo tienen futuro.

Amado Osho,
Pronto estaré pasando unos días con mis dos hijas adolescentes. Ellas quieren una madre con una dedicación plena y están enfadadas porque he elegido estar contigo en lugar de estar con ellas. Yo estoy desgarrada, porque aunque se me ha dicho que mi mayor regalo hacia ellas es ser libre, sólo es una idea. Por otro lado, mi deseo de aprobación por ser una buena madre es muy fuerte y me siento culpable por estar contigo mientras ellas sufren solas.

¿Podrías hablar, por favor, de cómo romper el condicionamiento social respecto a la maternidad?

Todo depende de una comprensión muy simple. La idea de que los niños son una posesión tuya es errónea. Nacen a través de ti pero no te pertenecen. Tú tienes un pasado; ellos sólo tienen futuro. Ellos no van a vivir de acuerdo a ti. Vivir de acuerdo a ti casi equivaldría a no vivir en absoluto. Tienen que vivir de acuerdo a sí mismos: en libertad, en responsabilidad, en el peligro, en el desafío. Así es como uno se hace fuerte.

Los padres, a los largo de los siglos, han tenido la idea de que los niños les pertenecían y de que tenían que ser sus copias de calco. Una copia de calco no es algo hermoso, y la existencia no cree en las copias de calco; la existencia disfruta de la originalidad.

Una vez que te das cuenta de que tus hijos no te pertenecen --pertenecen a la existencia, tú sólo has sido un pasaje-- tienes que agradecer a la existencia que te haya elegido a ti para ser el pasaje para unos cuantos niños preciosos. Pero no tienes que interferir en su crecimiento, en su potencial. No tienes que imponerte sobre ellos. No van a vivir los mismos tiempos, no van a enfrentar los mismos problemas; serán parte de otro mundo. No los prepares para este mundo, esta sociedad, este tiempo, porque entonces les estarás creando problemas. Se sentirán desencajados, sin la formación adecuada.

Tienes que ayudarles a crecer más allá de ti; tienes que ayudarles a que no te imiten. Ése es realmente el deber de los padres: ayudar a que sus hijos no caigan en la imitación...

Te sientes culpable de haber dejado a tus hijas solas; de que quizá eso no esté bien. Según la vieja mentalidad no está bien. De acuerdo a la vieja mentalidad, todo tiene que ser enseñado: no se les debe permitir ser ellas mismas; tienen que ser moldeadas por un ideal. Este mismo proceso de moldearlas va a matarlas...

No tienes por qué sentirte culpable. Los que están destruyendo a sus hijos: ellos son los que deberían sentirse culpables. Dar libertad a los niños... Y de vez en cuando irás a verlas, de vez en cuando estarás con ellas y eso será un puro regalo, estar con ellas de vez en cuando, porque entonces puedes ser amorosa. Has reunido tanto amor, has estado tantos días alejada. Hay tanta añoranza. Les ducharás con tu amor. Ellas sólo verán tu ser amoroso.

Estar con ellas 24 horas al día, cada día, año tras año; no puedes seguir siendo amorosa. Tendrás que enfadarte, que ponerte celosa; tendrás que ser todo lo que no debes ser delante de tus hijas, y ellas aprenderán todo eso de ti.

Mi idea es que los padres deberían encontrarse con sus hijos sólo de vez en cuando, para poder derramar en ellos todo su corazón, y que los niños conozcan a sus padres y a sus madres sólo como puro amor. Ellos no saben que estas dos personas están luchando continuamente, que discuten, que se tiran cosas..."

Osho, Más allá de la psicología