Estamos llegando a un punto en que esta sociedad nos está aniquilando. Regida por el Ego, desacralizada, corre con los tiempos de la mente, que no son los del cuerpo. Sobre-exigencia, competitividad, perfeccionismo, excelencia son los seudónimos con que el Ego disfraza su sentido de insuficiencia y desconexión.
Poco a poco, es necesario desengancharse de estos dictados inhumanos y comenzar a plantearse cómo deseamos vivir, para crear una nueva existencia acorde con los tiempos del alma, a través del cuerpo.
