“No somos seres humanos que tienen experiencias espirituales... En realidad somos seres espirituales que están viviendo una experiencia humana" blog de metafísica,cambio de conciencia y autoayuda.
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viernes, 9 de junio de 2023
viernes, 8 de julio de 2022
sábado, 10 de julio de 2021
PERSONAS ANDRÓGINAS Y SU ALMA GEMELA...
“Se oye a veces a hombres y mujeres decir que buscan su alma gemela… o que han encontrado su alma gemela. Que la buscan, no hay ninguna razón para ponerlo en duda. Pero que la hayan encontrado, eso es otra cosa… Todos tenemos un alma gemela, pero generalmente es invisible, no se ha encarnado. En esta vida podemos encontrarla, pero no la encontramos necesariamente «en carne y hueso».
Esta cuestión del alma gemela está también unida a la del andrógino. Un andrógino, en el sentido iniciático del término, es un ser que ha conseguido atraer en sí a su alma gemela. Si es un hombre, su alma gemela vive en él como una presencia femenina, y si es una mujer, su alma gemela vive en ella como una presencia masculina. En ese momento, este ser
empieza a vivir una vida increíble, porque ya no está solo, no le falta nada, se siente un ser completo y saborea la plenitud.”
Omraam Mikhaël Aïvanhov
viernes, 10 de julio de 2020
PERSONAS ANDRÓGINAS Y SU ALMA GEMELA...♥

Se oye a veces a hombres y mujeres decir que buscan su alma gemela… o que han encontrado su alma gemela. Que la buscan, no hay ninguna razón para ponerlo en duda. Pero que la hayan encontrado, eso es otra cosa… Todos tenemos un alma gemela, pero generalmente es invisible, no se ha encarnado. En esta vida podemos encontrarla, pero no la encontramos necesariamente «en carne y hueso».
Esta cuestión del alma gemela está también unida a la del andrógino. Un andrógino, en el sentido iniciático del término, es un ser que ha conseguido atraer en sí a su alma gemela. Si es un hombre, su alma gemela vive en él como una presencia femenina, y si es una mujer, su alma gemela vive en ella como una presencia masculina. En ese momento, este ser
empieza a vivir una vida increíble, porque ya no está solo, no le falta nada, se siente un ser completo y saborea la plenitud.”
Omraam Mikhaël Aïvanhov
sábado, 16 de mayo de 2020
BRIAN WEISS: ALMAS GEMELAS

-Por empezar, tenemos más de una. Y por eso almas gemelas no es imperiosamente un término romántico. Es gente con la que hemos vivido en otras vidas, y existe una forma de reconocimiento de sus almas que nos parecen familiares. O en la mirada, o al tocar las manos, ciertas cosas que nos hacen acordar. Un alma gemela no significa alguien con quien vamos a compartir el resto de nuestra vida. A veces, se trata de una persona que se cruza en camino tal vez por uno o dos meses solamente, pero su sola presencia nos ayuda a cambiar nuestras vidas y a evolucionar. Creo que en una dimensión mayor estamos conectados a cada una de las almas del planeta, e incluso de más allá. Todos estamos interconectados. Pero a la vez existen pequeños grupos de familias de almas, gente que ha vivido junta en varias ocasiones. Y a eso llamo almas gemelas. Este no es el único lugar o planeta donde existen almas. Existen también otras dimensiones donde también viven almas; los físicos están escribiendo sobre este tema.
BRIAN WEISS
miércoles, 21 de agosto de 2013
UN VERDADERO COMPAÑERO DE ALMA...♥
"La gente cree que un alma gemela es alguien con quien encajas perfectamente, y eso es lo que todos quieren.
Pero un verdadero compañero del alma es un espejo, es la persona que te muestra todo lo que te bloquea, la persona que te conduce a tu propia atención para que puedas cambiar tu vida"
Elizabeth Gilbert
martes, 28 de febrero de 2012
LA LEY DE RESONANCIA CON EL ALMA GEMELA...♥
Cuando no hay acuerdo sobre lo esencial, no tiene sentido hacer planes juntos(Confucio)
Una union feliz y sana es - despues de la salud - el deseo mas manifestado. Para atraer a la pareja ideal a nuestra vida, ... se trata de construir el campo de resonancia adecuado.
¿Como se encuentran un hombre y una mujer aunque esten separados por los continentes? Es muy sencillo: el poder de atraccion es decisivo. Las distancias no significan nada, y mucho menos las diferencias de clase, cultura o cualquier otro impedimento.
Cuando dos personas entran en resonancia, todos los obstaculos son superables. A menudo, ambas partes estan ya en camino, sin saberlo, y luego se quedan muy sorprendidas cuando encuentran a su pareja soñada.
Cuando dos personas se reconocen, en primer lugar, se reconocen a si mismas.
Cuando entramos en resonancia con otra persona, todavia existe solo la proximidad mas absoluta. Estar en resonancia con otra persona es la satisfaccion mas grande que se pueda experimentar. Finalmente hemos llegado a nosotros mismos, por que en verdad solo nos percibimos a nosotros mismos.
El otro se refleja en nosotros. Lo que llamamos amor es el reconocimiento del amor por nocotros mismos, es la compenetracion con uno mismo y con el otro.
Cada pareja que se encuentra esta desde el principio buscando conexiones. Cuantas mas encuentre, con mas seguridad sentira que su amor sera de naturaleza duradera.
En verdad, siempre nos buscamos a nosotros mismos en el otro.
Si, basicamente, sentimos dela misma manera que nuestra pareja, entonces ni siquiera las crisis nos pueden separar ni pueden los desacuerdos dañar el sentido de pertenencia.
Cada relacion pasara crisis, sobretodo cuando dura mucho tiempo. Pero una crisis significa tambien catarsis y sanacion. Este es el significado mas profundo de una crisis. Cuando crecemos sanamos los traumas no resueltos de la infancia.
Esto a veces es penoso e implica una fuerte carga para la relacion. Pero una pareja que este en resonancia resistira cualquier prueba. Nada en el mundo puede poner en eentredicho el sentimiento de unidad.
Si, por el contrario, se junta una pareja que no este en completa resonancia, lo tendran mas dificil, ya no poseen ese lazo de fuerza de atraccion absoluta.
Cuando una pareja, que no esta en resonancia, se decide por recorrer un camino en comun, la dficultad de ese camino se vuelve desproporcionada. Ambos sienten que esa fuerza de atraccion les falla. Y cuando falla esto a menudo significa que les faltara el amor. En verdad, falta energia que vibra al unisono, el eco de las cualidades.
¿Por que razon no atraemos a nuestra vida directamente nuestra alma gemela?
La respuesta esta en nosotros mismos. Muy a menudo nuestro campo de resonancia no esta orientado a nuestra alma gemela.
A veces, creamos puntos de atraccion completamente diferentes. En ocasiones, nos importa mas la satisfaccion sexual o una forma de seguridad economica, o quizas no podemos permanecer solos, o necesitamos a alguien para viajar, etc.
La lista podria seguir alargandose. Tal vez no estemos tan lejos de admitir la proximidad y la entrega absolutas. Quiza, en general, no estamos en condiciones de aceptar un amor tan profundo y vinculante o tenemos miedo. Tambien puede preocuparnos tambien la caida abismal si vuelve a romperse la relacion.
No seamos, pues, injustos con nosotros mismos. Aprendemos a traves de nuestras relaciones y con cada amor nos volvemos aptos para un amor mas grande - hasta que nos ganemos la suficiente confianza para poder invitar a nuestra alma gemela a nuestra vida.
La ley de la Resonancia
Pierre Franckh
martes, 29 de noviembre de 2011
HAY ALGUIEN ESPECIAL PARA CADA UNO DE NOSOTROS...♥...BRIAN WEISS
Siempre estuvo allí, y yo en realidad, nunca me di cuenta. A veces los árboles no te dejan ver el bosque. Brian Weiss.
Hay alguien especial para cada uno de nosotros. A menudo, nos están destinados dos, tres y hasta cuatro seres. Pertenecen a distintas generaciones y viajan a través de los mares, del tiempo y de las inmensidades celestiales para encontrarse de nuevo con nosotros. Proceden del otro lado, del cielo. Su aspecto es diferente, pero nuestro corazón los reconoce, porque los ha amado en los desiertos de Egipto iluminados por la luna y en las antiguas llanuras de Mongolia. Con ellos hemos cabalgado en remotos ejércitos de guerreros y convivido en las cuevas cubiertas de arena de la Antigüedad. Estamos unidos a ellos por los vínculos de la eternidad y nunca nos abandonarán.
Es posible que nuestra mente diga: “Yo no te conozco”. Pero el corazón sí le conoce.
Él o ella nos agarran de la mano por primera vez y el recuerdo de ese contacto trasciende el tiempo y sacude cada uno de los átomos de nuestro ser. Nos miran a los ojos y vemos a un alma gemela a través de los siglos. El corazón nos da un vuelco. Se nos pone la piel de gallina. En ese momento todo lo demás pierde importancia.
Puede que no nos reconozcan a pesar de que finalmente nos hayamos encontrado otra vez, aunque nosotros sí sepamos quiénes son. Sentimos el vínculo que nos une. También intuimos las posibilidades, el futuro. En cambio, él o ella no lo ve. Sus temores, su intelecto y sus problemas forman un velo que cubre los ojos de su corazón, y no nos permite que se lo retiremos. Sufrimos y nos lamentamos mientras el individuo en cuestión sigue su camino. Tal es la fragilidad del destino.
La pasión que surge del mutuo reconocimiento supera la intensidad de cualquier erupción volcánica, y se libera una tremenda energía. Podemos reconocer a nuestra alma gemela de un modo inmediato. Nos invade de repente un sentimiento de familiaridad, sentimos que ya conocemos profundamente a esta persona, a un nivel que rebasa los límites de la conciencia, con una profundidad que normalmente está reservada para los miembros más íntimos de la familia. O incluso más profundamente. De una forma intuitiva, sabemos qué decir y cuál será su reacción. Sentimos una seguridad y una confianza enormes, que no se adquieren en días, semanas o meses.
Pero el reconocimiento se da casi siempre de un modo lento y sutil. La conciencia se ilumina a medida que el velo se va descorriendo. No todo el mundo está preparado para percatarse al instante.
Hay que esperar el momento adecuado, y la persona que se da cuenta primero tiene que ser paciente.
Gracias a una mirada, un sueño, un recuerdo o un sentimiento podemos llegar a reconocer a un alma gemela. Sus manos nos rozan o sus labios nos besan, y nuestra alma recobra vida súbitamente.
El contacto que nos despierta tal vez sea el de un hijo, hermano, pariente o amigo íntimo.
O puede tratarse de nuestro ser amado que, a través de los siglos; llega a nosotros y nos besa de nuevo para recordarnos que permaneceremos siempre juntos, hasta la eternidad.
Brian Weiss.
Hay alguien especial para cada uno de nosotros. A menudo, nos están destinados dos, tres y hasta cuatro seres. Pertenecen a distintas generaciones y viajan a través de los mares, del tiempo y de las inmensidades celestiales para encontrarse de nuevo con nosotros. Proceden del otro lado, del cielo. Su aspecto es diferente, pero nuestro corazón los reconoce, porque los ha amado en los desiertos de Egipto iluminados por la luna y en las antiguas llanuras de Mongolia. Con ellos hemos cabalgado en remotos ejércitos de guerreros y convivido en las cuevas cubiertas de arena de la Antigüedad. Estamos unidos a ellos por los vínculos de la eternidad y nunca nos abandonarán.
Es posible que nuestra mente diga: “Yo no te conozco”. Pero el corazón sí le conoce.
Él o ella nos agarran de la mano por primera vez y el recuerdo de ese contacto trasciende el tiempo y sacude cada uno de los átomos de nuestro ser. Nos miran a los ojos y vemos a un alma gemela a través de los siglos. El corazón nos da un vuelco. Se nos pone la piel de gallina. En ese momento todo lo demás pierde importancia.
Puede que no nos reconozcan a pesar de que finalmente nos hayamos encontrado otra vez, aunque nosotros sí sepamos quiénes son. Sentimos el vínculo que nos une. También intuimos las posibilidades, el futuro. En cambio, él o ella no lo ve. Sus temores, su intelecto y sus problemas forman un velo que cubre los ojos de su corazón, y no nos permite que se lo retiremos. Sufrimos y nos lamentamos mientras el individuo en cuestión sigue su camino. Tal es la fragilidad del destino.
La pasión que surge del mutuo reconocimiento supera la intensidad de cualquier erupción volcánica, y se libera una tremenda energía. Podemos reconocer a nuestra alma gemela de un modo inmediato. Nos invade de repente un sentimiento de familiaridad, sentimos que ya conocemos profundamente a esta persona, a un nivel que rebasa los límites de la conciencia, con una profundidad que normalmente está reservada para los miembros más íntimos de la familia. O incluso más profundamente. De una forma intuitiva, sabemos qué decir y cuál será su reacción. Sentimos una seguridad y una confianza enormes, que no se adquieren en días, semanas o meses.
Pero el reconocimiento se da casi siempre de un modo lento y sutil. La conciencia se ilumina a medida que el velo se va descorriendo. No todo el mundo está preparado para percatarse al instante.
Hay que esperar el momento adecuado, y la persona que se da cuenta primero tiene que ser paciente.
Gracias a una mirada, un sueño, un recuerdo o un sentimiento podemos llegar a reconocer a un alma gemela. Sus manos nos rozan o sus labios nos besan, y nuestra alma recobra vida súbitamente.
El contacto que nos despierta tal vez sea el de un hijo, hermano, pariente o amigo íntimo.
O puede tratarse de nuestro ser amado que, a través de los siglos; llega a nosotros y nos besa de nuevo para recordarnos que permaneceremos siempre juntos, hasta la eternidad.
Brian Weiss.
domingo, 21 de agosto de 2011
LA UNIÓN DE DOS MITADES DE UN ALMA...♥
La unión de dos mitades de un alma es inevitable, pero el momento depende de tu nivel de espiritualidad. Cuando el momento es el indicado, las verdaderas almas gemelas se encuentran a sí mismas incluso si un mundo las separa; ya sea físicamente, que se encuentren en lados opuestos del planeta, o espiritualmente, con estilos de vida y formaciones diferentes.
Deseo que tengas la valentía para seguir creciendo y puedas conocer (o seguir conociendo) la bendición de la unicidad.
Yehudá Berg
sábado, 30 de julio de 2011
TODOS TENEMOS MAS DE UN ALMA GEMELA...♥
Todos tenemos más de un alma gemela. Puede ser un amigo, un padre, un amigo íntimo… Se trata de personas con las que hemos compartido una o más vidas pasadas y las reconocemos inmediatamente por su mirada, el toque de sus manos, la sensación de familiaridad. Están muy próximos a nosotros, nos ayudamos mutuamente y aprendemos juntos las lecciones de la vida.
sábado, 7 de mayo de 2011
UN REGALO DEL DESTINO...UN ALMA GEMELA...
Cuando tengamos que tomar una decisión importante, escuchemos a nuestro corazón, a nuestra sabiduría interior, especialmente cuando hayamos de tomar una decisión sobre un regalo del destino como es un alma gemela. El destino depositará su obsequio directamente a nuestros pies, pero lo que decidamos hacer a partir de entonces con él es algo que depende de nosotros. Si confiamos únicamente en lo que nos digan los demás, es probable que cometamos errores muy graves. Nuestro corazón sabe lo que necesitamos. Los demás tienen otros intereses.
HAY ALGUIEN ESPECIAL PARA CADA UNO DE NOSOTROS...
Hay alguien especial para cada uno de nosotros. A menudo, nos están destinados dos, tres y hasta cuatro seres. Pertenecen a distintas generaciones y viajan a través de los mares, del tiempo y de las inmensidades celestiales para encontrarse de nuevo con nosotros. Proceden del otro lado, del cielo. Su aspecto es diferente, pero nuestro corazón los reconoce, porque los ha amado en los desiertos de Egipto iluminados por la luna y en las antiguas llanuras de Mongolia. Con ellos hemos cabalgado en remotos ejércitos de guerreros y convivido en las cuevas cubiertas de arena de la Antigüedad. Estamos unidos a ellos por los vínculos de la eternidad y nunca nos abandonarán.
Es posible que nuestra mente diga: «Yo no te conozco.» Pero el corazón sí le conoce.
Él o ella nos cogen de la mano por primera vez y el recuerdo de ese contacto trasciende el tiempo y sacude cada uno de los átomos de nuestro ser. Nos miran a los ojos y vemos a un alma gemela a través de los siglos. El corazón nos da un vuelco. Se nos pone la piel de gallina. En ese momento todo lo demás pierde importancia.
Puede que no nos reconozcan a pesar de que finalmente nos hayamos encontrado otra vez, aunque nosotros sí sepamos quiénes son. Sentimos el vínculo que nos une. También intuimos las posibilidades, el futuro. En cambio, él o ella no lo ve. Sus temores, su intelecto y sus problemas forman un velo que cubre los ojos de su corazón, y no nos permite que se lo retiremos. Sufrimos y nos lamentamos mientras el individuo en cuestión sigue su camino. Tal es la fragilidad del destino.
La pasión que surge del mutuo reconocimiento supera la intensidad de cualquier erupción volcánica, y se libera una tremenda energía. Podemos reconocer a nuestra alma gemela de un modo inmediato. Nos invade de repente un sentimiento de familiaridad, sentimos que ya conocemos profundamente a esta persona, a un nivel que rebasa los límites de la conciencia, con una profundidad que normalmente está reservada para los miembros más íntimos de la familia. O incluso más profundamente. De una forma intuitiva, sabemos qué decir y cuál será su reacción. Sentimos una seguridad y una confianza enormes, que no se adquieren en días, semanas o meses.
Pero el reconocimiento se da casi siempre de un modo lento y sutil. La conciencia se ilumina a medida que el velo se va descorriendo. No todo el mundo está preparado para percatarse al instante. Hay que esperar el momento adecuado, y la persona que se da cuenta primero tiene que ser paciente.
, Gracias a una mirada, un sueño, un recuerdo o un sentimiento podemos llegar a reconocer a un alma gemela. Sus manos nos rozan o sus labios nos besan, y nuestra alma recobra vida súbitamente.
El contacto que nos despierta tal vez sea el de un hijo, hermano, pariente o amigo íntimo. O
. puede tratarse de nuestro ser amado que, a través de los siglos; llega a nosotros y nos besa de nuevo para recordarnos que permaneceremos siempre juntos, hasta la eternidad.
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