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sábado, 30 de enero de 2016

LA SOSPECHA...♥

*** 

Un ingenioso filósofo chino (Lich Tze) contaba esta historia:

Una persona que había perdido un hacha comenzó a sospechar del hijo del vecino. Disimuladamente lo observaba sin quitarle ojo: el modo de caminar, el aspecto, el modo de hablar, los movimientos… todo le parecía propio de un ladrón. No tenía la menor duda.

Un día, al ir a tirar la basura al estercolero, encontró el hacha perdida. Entonces, al volver a mirar al hijo del vecino: el modo de caminar, el aspecto, el modo de hablar, los movimientos… todo le parecía propio de un gentilhombre.

No sólo en China, sino también en cualquier otra parte y cuando convenga, es muy fácil hacer juicios precipitados.

jueves, 22 de agosto de 2013

EL LADO LUMINOSO DEL JUICIO...YEHUDA BERG...♥

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Hoy entramos en la Luna Nueva de Virgo. El signo astrológico de Virgo se conoce por sus habilidades de organización, inteligencia emocional y naturaleza decisiva. Si eres del signo Virgo, o tienes amigos o familiares con Virgo en su carta astral, puede que ya tengas un entendimiento del tipo de energía que entrará al universo el próximo mes.

El signo de Virgo es uno de los que más juzgan del zodíaco. Muchos de nosotros que estudiamos la espiritualidad calificamos el juicio como algo malo pero no siempre es desfavorable. El juicio es una facultad crítica incluso en lo que se refiere a nuestro trabajo espiritual. Es lo que nos da la habilidad de elegir un camino en vez de otro, de descifrar lo que está bien y lo que está mal, y hacer un compromiso para cambiar. Podríamos llamar a esto el lado de la "Luz" dentro del juicio. Con un poco de esfuerzo, podemos conectarnos con todos estos regalos de Virgo durante este periodo.

El juicio se convierte en una característica negativa cuando crea espacio entre nuestros hijos, nuestros padres, amigos, compañeros de trabajo y quien sea a quien nosotros juzguemos. Dentro de ese espacio entrará la rabia, el odio y toda clase de emociones destructivas. Cuando juzgamos duramente a alguien nos estamos enfocando en lo que sentimos que ellos hacen mal, en vez de ver la chispa del Creador que existe en todos los seres humanos. Si elegimos concentrarnos en lo negativo, nos conectamos con la negatividad y la experimentamos. Pero si en cambio, buscamos qué hay de positivo dentro de una persona, nos conectamos con el bien y experimentamos el bien. Nosotros somos los que decidimos.

Por cierto, este principio espiritual no se aplica solamente en relación a cuando nosotros juzgamos a otros. Los nativos del signo Virgo son conocidos por ser muy críticos con ellos mismos, Durante los próximos treinta días seremos como un poderoso lente a través del cual podemos ver los rasgos que queremos cambiar de nosotros mismos. El truco está en permitir que te inspiren en vez de que te depriman.

No seas tan duro contigo mismo ni con los demás. Busca entender y no juzgar. Busca lo bueno en cada persona y cada situación en tu vida.

Este mes de Virgo te ofrecerá una oportunudad que no es común para que alcances mejoras excepcionales en tu vida y en tu conexión con otros.

Jódesh Tov,
Yehuda

domingo, 4 de agosto de 2013

EL SIGUIENTE PASO: EGO, JUICIOS Y PRE-JUICIOS....♥


A medida que vamos evolucionando y vamos subiendo nuestra vibración, nos vamos acercando cada vez mas a un estado de conexión interior. Cada vez hay mas personas conscientes de su interior, de la conexión con la tierra, con el Todo. Personas que pensamos y miramos hacia el interior, que buscamos dentro y fuera respuestas que nos satisfagan siendo capaces de discernir entre toda la información para finalmente quedarnos con lo que sentimos que es correcto. Parece que por fin, un número elevado de la población hemos tomado la determinación de decidir por nosotros mismos, dejándonos influenciar por lo que resuena dentro y desechando lo que no creemos conveniente para nuestra evolución personal. Formamos un buen número de individuos que hemos accedido a responsabilizarnos sobre nuestras vidas y lo que nos acontece.

Si miramos hacia atrás, nos damos cuenta de como hemos cambiado. En pocos años hemos pasado a ser de unas personas autómatas, que aunque inconformistas, nos ajustábamos mas o menos a lo establecido y a lo que se suponía que había que hacer, a dar un paso al frente e intentar
hacer las paces con nosotros mismos.
Hemos aprendido mucho, hemos aprendido a conectarnos con nuestro Ser, a aliviar nuestras cargas y nuestras preocupaciones sin responsabilizar a los demás de ellas. Hemos aprendido a afrontar nuestros miedos, haciéndonos cargos de ellos, a liberarnos de los sentimientos de culpa por los errores cometidos en el pasado, perdonándonos por ellos y entendiendo que todo sirve, tanto lo agradable como el sufrimiento sirven para evolucionar.
Con la búsqueda interior y el aprendizaje hemos ido desarrollando diferentes técnicas, algunas para tomar las riendas de nuestros pensamientos y otras para sanarnos, tanto por dentro como por fuera. Esto ha producido que desarrollemos diferentes cualidades las cuales tienen ver con el amor y con nuestro bien-estar interno.

Y si, estamos avanzado, pero estamos llegando a un punto donde nos estamos atascando, donde el camino se desaparece. Por mucho que lo dibujemos, que lo visualicemos y que lo creemos, una y otra vez, el camino se difumina y desaparece. Las técnicas y herramientas que hemos usado hasta ahora no son tan eficaces, funcionan pero pierden su fuerza, y sin embargo nos preguntamos en que estamos fallando, ¿pero si lo estamos haciendo bien?

La realidad conocida hasta ahora está cambiando rápidamente, el mundo de la dualidad está desapareciendo totalmente y para adaptarnos a esta nueva situación tenemos que fluir con ella. Si no lo conseguimos, quizás viene bien echar una mirada hacia nuestro interior y repasar nuestras creencias. Para llegar hasta este punto, tuvimos que plantearnos que era lo que queríamos ser, como nos queríamos sentir, cual honestos queríamos ser con nosotros mismos. Es ahí donde empezó todo.
Tuvimos que plantearnos que era bueno para nosotros y lo que nos hacía daño. Nos dimos cuenta de lo que estaba bien y supimos decir no a lo que nos sentaba mal. Conforme hemos ido avanzando, nos hemos planteado mas y mas cosas, intentando estar cada vez mejor, ser cada vez mejor y quizás ha llegado el momento de parar...

Parar y vaciar.

Para llegar hasta donde estamos incrementamos nuestros valores mas profundos y eso se hace a través de la dualidad, comparando y juzgando lo que está bien y lo que está mal. Esto nos ha servido hasta ahora, era conveniente observar y juzgar para poder decidir nuestro camino.

Y nos ha ido bien, hemos crecido y sobre todo, hemos aprendido a sentirnos bien con nosotros-mismos.

Ahora, recapacitemos.
Para dar el siguiente paso es conveniente vaciar, apartar los juicios de lo que está bien y mal y aceptar. Aceptar a los demás tal y como son, sin juzgar, sin quererles cambiar. Aceptar que hay diferentes formas de ser y de pensar. Aceptar en nuestro fuero interno la negatividad, el miedo, la arrogancia, la intolerancia nuestra y de los demás. Darnos cuenta que todos tenemos derecho a elegir y que si nosotros elegimos ser de una manera, podemos mostrarlo, reflejarlo y no tratar de que los demás sigan nuestro ejemplo, ni siquiera juzgarlos por ello. Si queremos cambiarlos, si no les aceptamos tal y como son estamos dejando que nuestro Ego hable por nosotros. Cuando juzgamos, permitimos que el Ego tome las riendas y decida. Cuando queremos influir en los demás es porque seguimos teniendo miedo y el miedo pertenece al Ego, al Yo. Tiene que ver con la sensación de estar separado y por lo tanto con la ilusión de la individualidad.

Al acabarse la dualidad entramos en la unidad. Ser Uno con el Todo, Uno con la fuente, Uno con todo lo que Es. La dualidad es separación y la unidad es la conexión con la Unidad.

Por ello, es un buen momento para vaciar. Si nos vaciamos podemos entrar en la Unidad. Vaciándonos de juicios, pre-juicios y del Ego, y sólo desde la humildad, sentimos la conexión íntegra y honesta.

Cuando veamos que estamos juzgando, podemos para y decirnos: “Acepto a esta persona (o situación) tal y como es”. Lo repetimos tres veces desde el corazón para re-afirmarlo. Esto no significa en ningún momento que yo nos vayamos a cruzar de brazos y no seguir caminando. Seguiremos adelante con aquello que sea apropiado con nuestro propósito, eso si, aceptando a los demás tal y como son.

Loreto Alonso-Alegre Arana
www.maestrareiki.es

PONTE EN SU SITUACIÓN...♥



"Los humanos no se hallan predispuestos naturalmente a ponerse en
la situación de los demás y ésta es la causa de tantos errores de
juicio, tantas crueldades e injusticias. En el momento que dais
vuestra opinión, ¿qué sabéis de la situación en la que se halla
una persona?… Así pues, antes de criticarla, de acusarla, al
menos durante algunos minutos esforzaos en poneros en su lugar:
entonces, quizás os deis cuenta de que, si estuvierais en su
situación, os comportaríais diez veces peor que ella.

Merece la pena intentar ponerse en la situación de las personas
que os son desagradables y que estáis siempre dispuestos a
condenar. Si hacéis cada día este ejercicio tan solo algunos
minutos, adquiriréis las cualidades de la paciencia, de la
indulgencia, de la dulzura y de la generosidad de las que
vosotros os beneficiaréis, y ellos también."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

sábado, 3 de agosto de 2013

NADIE TE PUEDE HACER SENTIR COMO TE SIENTES...

No hay nada ni nadie que pueda hacer que nos sintamos como nos sentimos. Nadie tiene el poder para generar nuestros sentimientos, sino nosotros mismos… Son solo nuestros pensamientos y nuestra interpretación de la vida las que nos pueden hacer sentir como lo hacemos. Esta cita de Marco Aurelio, emperador romano lo refleja muy bien: “Si te afliges por alguna causa externa, no es ella lo que te importuna, sino el juicio que tú haces de ella. Y borrar este juicio, de ti depende.” Y esta es una muy buena noticia… porque significa que depende de ti cómo te sientes, y no de otras personas, sobre las que no tienes control… Y depende solo de ti cambiar ese juicio que te hace sufrir. Cuando reconoces esto, recién entonces puedes poner tu energía en la dirección correcta, en cuestionar las creencias que te hacen sentir dolor, rabia o tristeza
YO EVOLUCIONP

lunes, 23 de julio de 2012

¿JUICIO U OBSERVACIÓN?...♥





por Neale Donald Walsch
17 de Julio de 2010

Mis queridos amigos…

He decidido que tengo que dejar de confundir el simple acto de hacer una observación, con negatividad.
Algunas personas, en un esfuerzo por “no poner ninguna energía negativa en el espacio”, se niegan a decir nada sobre nadie ni nada que pudiera interpretarse como negativo de ninguna manera. Y si alguien más dice algo acerca de alguna persona, lugar o cosa que no es del todo positivo, mucha gente va a criticar al que habla por “propagar energía negativa”.
Pronto, un cierto dogmatismo surge en torno a todo esto, y de repente se vuelve inaceptable en algunos círculos “nueva era” hacer otra cosa más que sonreír 16 horas al día y no decir nada más que cosas positivas acerca de todo. En estos círculos, cuando alguien ofrece el más mínimo comentario, predicción, o descripción que sea poco menos que totalmente positiva, alguien más sin duda va a decir: “¿Estás queriendo crear eso?”, o “¿Por qué estás creando eso?”

(Ejemplo: “Ay Dios, sí que me duele la cabeza esta mañana.” “Bueno, ¿por qué estás creando eso?”)

Después de un tiempo, la gente se siente tan amarrada, como en una camisa de fuerza, que tienen miedo de decir nada acerca de cualquier cosa, a menos que puedan resplandecer con positividad de la cabeza a los pies.

Yo llamo a esto un Bypass de la Nueva Era. Es cirugía psíquica, en la psique misma. También puede convertirse en un juego de “hacerte-loco”, donde la gente ni siquiera puede describir objetivamente algo que está viendo justo delante de su cara, sin correr el riesgo de ser etiquetado como alguien “deprimente” o que “piensa negativamente”.
(“El mercado bursátil tuvo sin duda un mal día.” “Bueno, tú sí que eres deprimente…”)

Sin embargo, una Observación no es un Juicio, y una Descripción no es una Condena. Nos beneficiaría mucho notar la diferencia.

Es perfectamente correcto decir “Va a llover”, cuando de hecho, lo puedes oler en el aire. Recuerdo un día hace unos años cuando yo estaba en un enorme picnic, al que habían asistido cerca de 40 ó 50 personas, cuando uno de los invitados dijo casualmente, “Parece que va a llover”. A su mujer casi le da un ataque de histeria. “¡No DIGAS eso!” dijo bruscamente. “¿Estás tratando de HACER llover?”
Ahora, yo comprendo perfectamente bien que nosotros creamos nuestra propia realidad, y he leído todos los mensajes deConversaciones con Dios y prácticamente todos los otros textos de Nueva Espiritualidad que hay por ahí que dicen que nosotros hacemos eso con las herramientas triples de pensamiento, palabra y obra. Yo sé todo acerca de la escuela de pensamiento Como-Lo-Dices, Así-Será, sobre este tema. Yo pertenezco a esa escuela. Pero ¿significa eso que no podemos ni siquiera ofrecer una simple observación, carente de cualquier juicio o anuncio de preferencia, acerca de lo que estamos experimentando en nuestras vidas?

Por supuesto que no. Decir “oh-oh, parece que va a llover” no significa que tú seas la causa -y por lo tanto, tengas la culpa- cuando lleguen las lluvias. Simplemente significa que estás observando lo que sucede a tu alrededor. Significa que eres consciente. Y la conciencia es uno de los mayores atributos que cualquier persona podría desarrollar.

El mensaje aquí es: no sustituyas pasividad por discernimiento; no insertes -en nombre de la “positividad”- la ceguera total, donde antes había observación aguda. Taparte los oídos no hace que disminuya el aullido del viento, y meter la cabeza en la arena no hace que desaparezca el peligro.

La capacidad de observar el entorno que nos rodea, la capacidad de discernir una cosa de otra, es lo que resulta de evolucionar a un nivel superior de conciencia. La observación es el acto de ver algo; es el simple acto de presenciar sin evaluar. El discernimiento es el acto de diferenciación; es el simple hecho de diferenciar una cosa de otra.
La observación es una declaración que dice “es así”. El juicio es una declaración que dice “¿y qué?”. Como seres sensoriales, los humanos tienen el deseo de notar lo que está pasando a su alrededor. De hecho, tienen la responsabilidad de hacerlo.

Cuando consciente y deliberadamente dejas de notar algo porque “no quieres poner energía negativa en el espacio”, renuncias a tu don más preciado como ser creativo: el don de decidir. No puedes decidir lo que quieres, no puedes elegir conscientemente tu propio futuro, si te niegas a ver lo que hasta ahora es verdad.

Yo voy a seguir trabajando para eliminar el juicio y la condena de mi experiencia, pero nunca voy a eliminar la observación y el discernimiento. La enseñanza es: “No juzgues, ni tampoco condenes”, no es, “No observes, ni tampoco disciernas”.
Cariños y abrazos,
Neale

viernes, 1 de abril de 2011

TU PROPIO JUICIO...


A un oasis llega un joven, toma agua, se asea y pregunta a un anciano que se encuentra descansando:
-¿Que clase de personas viven aquí?
El anciano le pregunta:
- ¿Que clase de gente había en el lugar de donde tu vienes?
-”Un montón de gente egoísta y mal intencionada”replicó el joven.-Estoy encantado de haberme ido de allí.
A lo cual el anciano comento:
-Lo mismo habrá de encontrar aquí.
Ese mismo día otro joven se acerco a beber agua al oasis y viendo al anciano preguntó:.
-¿Que clase de personas viven en este lugar?
El viejo respondió con la misma pregunta:
-”¿Que clase de personas viven en el lugar de donde tu vienes?
-”Un magnifico grupo de personas, honestas, amigables, hospitalarias, me duele mucho haberlos dejado..
- “Lo mismo encontrarás aquí”, respondió el anciano.
Un hombre que había escuchado ambas conversaciones le preguntó al viejo:
-¿Como es posible dar dos respuestas tan diferentes a la misma pregunta?
A lo cual el viejo contestó:
- Cada uno de nosotros solo puede ver lo que lleva en su corazón. Aquel que no encuentra nada bueno en los lugares donde estuvo no podrá encontrar otra cosa aquí ni en ninguna otra parte.  Si te sientes dolorido por alguna causa externa; no es eso lo que te perturba. Si no tu propio juicio sobre ella.