“No somos seres humanos que tienen experiencias espirituales... En realidad somos seres espirituales que están viviendo una experiencia humana" blog de metafísica,cambio de conciencia y autoayuda.
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sábado, 5 de diciembre de 2020
lunes, 11 de marzo de 2013
¿ES USTED UN PERFECCIONISTA?
¿Conoce a alguien que lo sea? Hoy, hablemos un poco del deseo a ser perfecto y lo que puede costarle.
¿Qué tiene de malo ser bueno? Nada, en lo absoluto, pero intentar ser perfecto puede costarle mucho en términos de salud mental y relaciones armoniosas. Verá, las personas que pueden movilizarse cuando hay problemas difíciles son por lo general aquellas a las que no les preocupa ser perfectas. Son felices con una solución parcial, confiados que inventarán el resto de la misma a medida que avanzan.
Ahora bien, los perfeccionistas intentarán decirle que sus estándares implacables los conducen a niveles de productividad y excelencia que no podrían alcanzar de ninguna otra manera. Pero a menudo, la realidad es exactamente lo opuesto. Los perfeccionistas por lo general logran menos, porque pasan demasiado tiempo paralizados por el miedo al fracaso. No empiezan nada hasta que no saben cómo terminarlo sin ningún contratiempo, y eso puede ser un error.
Aunque no sepan exactamente cómo van a lograr algo, las personas de alto rendimiento mantienen su visión del resultado final en sus mentes y avanzan igual. Éstas creen que obtendrán la ayuda que necesitan, encontrarán los recursos que necesitan y encontrarán el cómo a medida que avanzan – y por lo general así sucede.
Si, por cualquier razón, no logran el resultado que querían, no desperdician energía recriminándose. Simplemente aprenden de la experiencia y siguen adelante.
VÍA YO EVOLUCIONO
viernes, 9 de septiembre de 2011
PERFECCIONISMO...♥
Estaba leyendo un artículo acerca del perfeccionismo, plaga difundida ampliamente pero poco reconocida, sobre todo porque la misma cultura la alienta y aplaude.
Dicen que hay tres clases: los luchadores orientados hacia sí mismos, que se esfuerzan para lograr niveles altos y que parecen estar en peligro de depresión por autocrítica; los fanáticos que se centran en lo externo y que esperan la perfección en los otros y que a menudo arruinan las relaciones; y los desesperados por alcanzar un ideal, que están convencidos de lo que los otros esperan de ellos, un factor de riesgo para el pensamiento suicida y los trastornos alimentarios.
Un factor fundamental de este tipo de comportamiento obsesivo es el “todo o nada”: o todo está perfecto o nada está bien. Es común el discurso que incluye estas palabras y, por supuesto, la conducta que la avala. El escritorio tiene que estar absolutamente en orden, el informe tiene que ser idealmente intachable, la casa tiene que estar pulcramente limpia, el cabello tiene que estar en su lugar, la personalidad tiene que ser un dechado de virtudes. Cualquier cosa menor a eso es impensable… o tiene que esforzarse para lograrlo a cualquier costo.
Obviamente, el “tengo que” no se cae jamás de los labios. Es un gran indicador de estas actitudes. Las consecuencias son conocidas: estrés, dolores de cabeza, contracturas, ansiedad, ataques de pánico, enfermedades psicosomáticas.
Por otro lado, el error no está permitido, jamás. No es tomado como parte del proceso, algo que ayuda a construir mejor sino como una caída, un fracaso. En este todo o nada, si se lo hace mal una vez ya no se podrá hacerlo bien nunca más. Es lo que hace fracasar muchas veces los tratamientos para adelgazar, dejar el cigarrillo, las drogas, el alcohol o cualquier hábito.
Este perfeccionismo surgió tempranamente como una idealización en procura de amor, aceptación, aprobación, seguridad, supervivencia. El niño creyó que, siendo perfecto, sería amado (o lo que necesitara desesperadamente). Por eso, es importante ir al fondo del tema y liberar esos patrones para aceptarse plenamente como un ser humano en proceso de creación continua, con luces y sombras. Amarse incondicionalmente es el antídoto.
Publicado por LAURA FOLETTO
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