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jueves, 24 de abril de 2014

VÍSTEME DESPACIO QUE ESTOY DE PRISA...!!!



En la época del fax, los chips, el internet,

el jet, el microondas y el control remoto,

es difícil aceptar procesos con paciencia.

Queremos que todo en la vida funcione

tan rápido como las comunicaciones

o las computadoras. Nos dejamos

presionar por un inmediatismo estresante.

Y está bien que exijamos rapidez a los lentos

y los mediocres, pero no hasta el punto

de querer en todo una velocidad

de transbordador espacial.

Por querer volar quemamos valiosas iniciativas,

no le damos espacio a los procesos de maduración

y olvidamos lo importante agobiados por lo urgente.

La impaciencia nos hace tanto daño como el que

sufren los niños cuyos papás quieren estos milagros:

que el pequeño a los 5 años hable tres idiomas,

toque violín, sea estrella en un deporte,

estudiante Uno. A. y experto karateca.

Ojalá pongamos en nuestro espejo, en el closet

y en la oficina un post-it con las letras

PP de paciencia y procesos.

Así tendremos ante los ojos por un buen tiempo

un memorial de lo valioso que es actuar con calma

y dejar tanto acelere.

¡Ojo, vísteme despacio que estoy de prisa!

VÍA EL TRASTERO DE MI MENTE

martes, 7 de febrero de 2012

DESACELERADORES ...POR DANIEL JACOB...♥



Todo en el planeta está comenzando a CALENTARSE ahora. La Energía del Cuerpo y la Energía Planetaria… todo está vibrando más y más rápido. Para mantener la sensación de “normalidad” y equilibrio, las personas haremos cosas o consumiremos cosas que NOS DESACELEREN, ENERGÉTICAMENTE… o, por el contrario, que NOS ACELEREN si hay asuntos que hacen que nos sintamos atrapados o atascados. Drogas, Alcohol, Aventuras Sexuales, tendencias a Adicción al Trabajo, Computadoras, TV, Video Juegos, cuanto nos brinde una sensación de CONTROL, cuando se trata de la velocidad a la que se mueve la bioelectricidad a través del cuerpo. Respirar superficialmente, no beber suficiente agua, deficiencia de vitaminas, toda suerte de cosas que hagan que nos sintamos de una manera determinada. Las Reconexiones se refieren a esto como a “Desaceleradores”, y muchas personas se desconciertan cuando tratan de explicar POR QUÉ comen, beben, o hacen lo que sea que hacen… Sea lo que sea, está BIEN. ¡Tiene que estarlo! Se alienta a las Profesiones de Sanación a hacer cambios, si se los permitimos.

Sin embargo, mover el dedo en la cara o sermonear a las personas NO es la respuesta. Tal como la leyenda en esos espejos laterales de los automóviles, cada uno de nuestros cuerpos necesita venir con una advertencia que diga: “Los objetos que se ven en el espejo se están moviendo MUCHO MÁS RÁPIDO de lo que ellos creen.” Esto es cierto aunque no sintamos la velocidad. Se llama estar “acelerados”. Debemos tenernos paciencia y ser amables con nosotros mismos. Estos preciosos vehículos nuestros nos han conducido un largo camino… una evolución del alma que ha ocurrido durante miles, incluso millones de años. ¡No es de extrañar que a veces me sienta viejo! ¡Crac!

DJ

domingo, 19 de junio de 2011

TODO SE ESTA ACELERANDO EXCESIVAMENTE...?...LA RESONANCIA SCHUMANN TRATA DE EXPLICARLO...



El físico alemán W.O. Schumann constató en 1952 que la Tierra está rodeada de un campo electromagnético poderoso que se forma entre el suelo y la parte inferior de la ionosfera situada a unos 100 km por encima de nosotros. Ese campo posee una resonancia (de ahí el nombre de resonancia Schumann) más o menos constante del orden de 7,83 pulsaciones por segundo. Funciona como si fuera un marcapasos, responsable del equilibrio de la biosfera, condición común de todas las formas de vida. También se ha comprobado que todos los vertebrados y nuestro cerebro están dotados de esa misma frecuencia de 7,83 hercios. Empíricamente se ha constatado que no podemos ser saludables fuera de esta frecuencia biológica natural. Siempre que los astronautas, en razón de los viajes espaciales, quedaban fuera de la resonancia Schumann, se enfermaban. Pero sometidos a la acción de un \"simulador Schumann\" recuperaban el equilibrio y la salud.

Por miles de años el palpitar del corazón de la Tierra ha tenido esta frecuencia de pulsaciones y la vida se ha desarrollado en un relativo equilibrio ecológico. Sucede, sin embargo, que a partir de los años 80, y de forma más acentuada a partir de los años 90, la frecuencia se elevó de 7,83 a 11 y a 13 hertzios. El corazón de la Tierra se disparó y de manera coincidente se hicieron sentir desequilibrios ecológicos: perturbaciones climáticas, mayor actividad de los volcanes, crecimiento de tensiones y conflictos en el mundo y aumento general de comportamientos desviantes en las personas, entre otros. Debido a la aceleración general, la jornada de 24 horas es, en realidad, solamente de 16 horas. Por lo tanto, la percepción de que todo está pasando demasiado rápido no es ilusoria, tendría una base real en este trastorno de la resonancia Schumann.