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miércoles, 17 de agosto de 2016

Comunicación entre dos mundos, vida y muerte...♥





Hace tiempo que no escribía una entrada de preguntas y respuestas breves.


Vamos allá.


Por qué no veo las señales de mis seres queridos.



No ver o entender las señales que envían los seres queridos se puede deber a muchos factores. Por ejemplo, estar bloqueados, ansiosos, tener miedo; creer que las señales pueden ser de una manera determinada, etc.


Se nos olvida lo más importante, las señales las envían los seres queridos ya fallecidos cuando creen que las necesitamos o quieren comunicarnos algo concreto. Si consideran que ya lo han hecho,si ya se han puesto en contacto con nosotros y nos hemos dado cuenta de ello, no suelen repetirlo, por mucho que a nosotros nos gustara que lo hicieran.


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¿Es bueno poner una vela para que mi ser querido vaya a la luz?.


No es ni bueno, ni malo. Lo importante al poner la luz, es que al hacerlo estamos pensando en el ser y nuestra intención es que tenga luz, amor y haga el tránsito de la mejor manera posible.


Es bueno poner una vela, si nos ayuda a estar bien, a integrar el duelo y a superar su ausencia.


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¿Cuánto tiempo dura el duelo?


El duelo no dura un tiempo determinado. Cada muerte es distinta y las emociones que produce en nosotros también. Su duracióndependerá de varios factores, hemos podido hacer el duelo estando en vida el ser que ha fallecido, del vínculo emocional que tuviéramos con él, la manera de morir, la edad, nuestro estado anímico, etc.



Son varias las fases por las que pasamos durante el duelo. No siempre son las mismas o se suceden de la misma forma con todas las muertes; a veces podemos estar contentos y al momento llorar, o podemos estar más serenos o fríos. Debemos ser pacientes con nosotros mismos, querernos, perdonarnos, ser tolerantes y escuchar a nuestro corazón.


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He tenido un sueño con un ser querido que ya ha fallecido y no se si es real o imaginario.


No todos los sueños que tenemos con los seres queridos que ya han muerto, son realmente encuentros. Muchos de ellos tienen que ver con nuestros miedos, con la aceptación de su marcha y muerte, con sentimientos o pensamientos que quedaron sin resolver.


Otras veces, son encuentros claros en dónde podemos verles, abrazarles, comunicarnos con ellos. Sabremos cómo se encuentran aunque no tengamos una conversación con ellos.


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Si pido a un ser querido que me ayude, ¿le molesto y no le dejo avanzar?


No. Al fallecer, elegimos voluntariamente ayudar o acompañar a los seres que siguen viviendo. Al solicitar su ayuda y guía, la darán siempre que puedan y consideren que la necesitamos. Debemos estar atentos a sus respuestas, pues no siempre son de la manera que imaginamos. Siempre recibimos todo aquello que necesitamos para seguir llevando a cabo nuestro camino en esta vida, aunque a veces, no coincida con lo que deseemos o hayamos pedido.


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VÍA COMUNICACIÓN ENTRE DOS MUNDOS

sábado, 8 de febrero de 2014

Muero por Ser Yo. - Preguntas y Respuestas. II





P: He oído a las personas hablar de la importancia del perdón. ¿Sintió usted que tenía mucho que perdonar en el otro reino?

R: En el estado ECM, la claridad es tan aguda que el concepto de perdonar tiene un significado muy diferente. Entendí que era a mí misma a quién no había perdonado, no a los demás. No existía un juicio negativo por nada que aparentemente hubiera hecho mal -sino que simplemente entendí por qué lo había hecho todo.

También entendí que dentro de ese reino infinito y sin juicios, en realidad no existe la necesidad de perdonarme o perdonar a nadie más. Todos somos perfectos y exquisitos niños del universo y existimos desde el amor puro. El Amor incondicional es nuestro derecho de nacimiento, en vez
del juicio o la condena y no existe nada que tengamos que ganarnos. Es simplemente quiénes y qué somos.

La necesidad de perdonar nace de ver las cosas como buenas o malas, pero cuando no hay juicios, no hay nada que tengamos que perdonar. Dentro del tapiz cósmico estamos creando; todos los pensamientos, palabras y obras son necesarios para la creación del Todo infinito y magnificente.

Así como en el espectro de luz que mencioné anteriormente, todos los colores son necesarios para dar contraste y traer la vida hacia el ser. Entonces, ¿qué habría que perdonar?

En este punto, he reemplazado el perdón por la empatía, el amor incondicional y la compasión -por mí misma y por otros. En lugar de juzgar, creando la necesidad de perdonar, ahora sólo siento amor y gran respeto por los papeles multifacéticos que cada uno de nosotros jugamos en la creación del Todo.

P: Demasiado amor propio, ¿no vuelve egoístas a las personas?

R: Una vez que entendemos que cada uno de nosotros está en el centro del universo infinito, nuestro centro para el Todo se vuelve más importante que cualquier cosa y vemos el valor de amar el ser. No podemos dar de lo que no tenemos.

En mi cultura, fui enseñada a poner a los demás primero y a mí, de última o simplemente, en ningún lugar. No fui enseñada a amarme a mí misma ni a valorar a quién y lo qué soy. Como consecuencia, tenía muy poquito que ofrecer a los demás. Solamente cuando llenamos nuestra copa con aprecio por nosotros mismos, tendremos algo que dar. Sólo cuando nos amamos incondicionalmente, aceptándonos como las criaturas magnificentes que somos, con gran respeto y compasión, podremos, algún día, ofrecerle lo mismo a alguien más. Amar nuestro ser viene de primero y amar a los demás es el resultado inevitable.

El egoísmo viene de muy poquito amor hacia nosotros mismos y no de demasiado; por eso es que sentimos la necesidad de compensar, aquí, esa carencia. No hay tal cosa como quererse demasiado, ni tampoco eso de sentir demasiado afecto genuino por los demás. Nuestro mundo sufre de muy poquito amor propio y demasiado juicio, inseguridad, miedo y desconfianza. Si todos nos quisiéramos más, la mayoría de estos vicios desaparecerían.

Decir “te amo” cuando eres incapaz de decírtelo a ti mismo, no es más que actuar. No es real. El afecto por mi ser y por el de los demás es la misma cosa. Todos nosotros somos Uno –todos interconectados. El ser conscientes de nuestra propia divinidad nos puede ayudar a ver nuestra magnificencia y que somos merecedores de amor, sin condiciones. Una vez que lo entendamos, ofrecer lo mismo a todos los demás se vuelve más fácil.

P: La mayoría de la gente en un camino espiritual cree que el ego impide el crecimiento espiritual y que se supone que lo eliminemos. ¿Por qué no lo aconseja usted?

R: Porque si usted niega el ego, éste se volverá más fuerte contra usted. Entre más se rechaza algo, más fuerte será su pelea por sobrevivir. Pero cuando usted puede amar por completo su ego incondicionalmente y lo acepta como parte de cómo se expresa en esta vida, ya no tendrá problemas con él. No le impedirá su crecimiento -por el contrario, será una ganancia.

Todos nacemos con un ego; es una parte natural de quienes somos. Solamente estamos sin él por completo en la muerte. Luchar contra él durante la vida sólo hace que nos juzguemos más a nosotros mismos.

Además, sólo cuando amamos a nuestro ego incondicionalmente somos capaces de aceptar el de los demás. Aquí es cuando deja de ser un problema y la humildad y la magnificencia realmente brillan.

P: ¿Cuál es su opinión sobre el servicio y servir a otros?

R: Cuando el servicio viene del centro de nuestro ser, es la forma más elevada de amor a nosotros mismos. Sabemos de esto cuando sentimos dicha mientras servimos. Inclusive, ¡se sentirá liviano y será divertido! Esto nos eleva tanto a nosotros como a quien lo recibe y ayuda a elevar y valorar el ser del receptor.

Pero si actuamos desde la obligación o con un sentimiento de deber, se vuelve grave y pesado y puede ser un desgaste de energía. Esto en realidad no nos hace ningún bien y tampoco es tan bueno para quien lo recibe -especialmente si pueden sentir que actuamos obligados. Esto puede hacer sentir a la persona disminuida y sin valor.

Aún más, cuando algo viene desde el centro de nuestro ser, no es ya más una acción -se vuelve lo que somos. No tenemos qué pensarlo o trabajarle. Nos volvemos un instrumento de servicio para que se manifieste en este planeta. Esta es la diferencia entre ser servicio y actuar un servicio.

Este nivel de conexión proviene de la consciencia de que no hay separación entre el ser y el Universo. Es el conocimiento de que lo que hago para el Todo, lo estoy haciendo también para el ser y viceversa -es realmente un estado feliz y divertido en el cual estar.

P: Cuando miro a mi alrededor parece haber mucho rencor, discusión y completa hostilidad de quienes insisten que su realidad o punto de vista es lo único que existe. Sin embargo, su experiencia y la de muchos otros que han tenido una ECM, indican que lo que consideramos realidad no es ni más ni menos real que una especie de sueño. Así que esencialmente la gente está discutiendo sobre cuál ilusión es la más válida. ¿Puede explicar esto un poco?

R: Sólo puedo contarles mi experiencia. Para mí, fue como si cuando “morí” me despertara de un sueño. No fue como si me hubiera ido a ningún lugar, sino como si me hubiera despertado y fuera capaz de percibirlo todo a través de los sentidos -eso quiere decir, 360 grados de visión y cinestesia completa o percepción simultánea de los sentidos. ¡Podía ver, oír, sentir y saber todo lo referente a mí! Estaba viviendo mi pasado, presente y futuro simultáneamente. También supe lo que estaba pasando más allá de las paredes y el espacio, mientras se relacionara conmigo -tales como las visiones de las conversaciones de mis doctores y de mi hermano en el avión, etc.

Yo lo comparo con una persona ciega que es capaz de ver por primera vez. El individuo no fue a ningún lugar, pero la claridad de cómo se ve el mundo en realidad (contrario a lo que él pensaba que era) ¡sería asombrosa! De repente, él entendería cosas tales como el color y la sombra, cosas que ahora están más allá de lo que era su entendimiento conceptual.

Al respecto, para mí, hubo un entendimiento increíble de cómo estamos todos interconectados y cómo lo que yo siento afecta al universo, ya que el Todo está en mi interior. En lo que a mí respecta, si yo estoy feliz, el Universo es feliz. Si me amo a mí misma, todos los demás me amarán también.

Después de regresar, aunque he perdido algunos de los sentidos intensificados/aumentados que tuve durante mi ECM, el entendimiento, claridad y sentimientos de amor no me han abandonado.

Los puntos ya están conectados y no puedo volver a pensar de la forma como lo hacía antes.

Imagínense a la persona ciega si vuelve a quedarse ciega. Cada vez que camina por el mundo, sabe realmente como luce, aun cuando no puede verlo. Esto es más o menos parecido a lo que me pasa a mí ahora.

Y respecto a que este plano no es real, creo que todos hemos creado nuestra propia realidad basados en lo que pensamos qué es el mundo. En ese estado consciente parecía como sí esta existencia 3D fuera simplemente la culminación de mis pensamientos. Cuando estuve en el otro reino, realmente desperté en un lugar más real que este… algo así como lo que sentimos cuando nos despertamos de un sueño a nuestra realidad de todos los días.

P: ¿Cuáles son sus ideas sobre la religión? He notado que raramente, habla de ello cuando relata su experiencia.

R: Eso es debido a que la muerte trasciende la religión, lo cual es algo que hemos creado con el fin de que nos ayude a vivir o a entender la muerte. Pero una vez que experimenté el otro reino, tratar de encajarlo en una religión -sin importar cuál de ellas- realmente parece reducirlo.

Otra razón por la cual no hablo de religión es porque puede crear división y esa jamás es mi intención. Prefiero incluir a dividir. En mi experiencia, nosotros somos todos Uno y sé que al morir, todos iremos al mismo lugar. Para mí no importa si creen en Jesús, Buddha, Shiva, Allah o en ninguno de ellos. Lo que importa es lo que sientan respecto a sí mismos, aquí y ahora, porque esto es lo que determina cómo conducirán su vida aquí. No hay más tiempo que el momento presente, así que es importante ser tú mismo y vivir tu propia verdad. ¡Científicos apasionados, viviendo desde su magnificencia, son igualmente valiosos para la humanidad que un cuarto repleto de Madres Teresas!

P: Una de las declaraciones que más me intriga sobre lo que usted entendió en su experiencia tiene implicaciones que son profundas, multifacéticas y muy abarcantes. Estoy hablando de su fuerte afirmación de que efectivamente podemos alterar nuestro pasado con las elecciones que hacemos, momento a momento, mientras nuestras vidas se van desarrollando hacia el futuro.

¿Estoy metiéndome más allá de lo que usted está expresando o esto se acerca a lo que sostiene?

R: Usted lo ha interpretado perfectamente como lo quise decir. Siento que el momento presente es el único punto en el tiempo que tenemos para crear nuestra realidad. Por favor, dense cuenta que intencionalmente no dije “crear nuestro futuro.” El pasado y el futuro parecían envolverme y por eso fui capaz de alterar los resultados de los exámenes dependiendo de si regresaba o no.

Estoy de acuerdo con que esto es importante por sus implicaciones. Para mí, esto continúa desarrollándose cada día, y ahora esta consciencia es más grande que la misma ECM.

P: En la narración de su ECM, usted explicó: “Toda enfermedad primero empieza en la energía y luego se manifiesta en el cuerpo”. ¿Presiente usted cómo se logra y qué causa que la enfermedad se forme, en primer lugar?

R: Durante mi ECM, sentí que mi cuerpo en su forma sólida, no existía. Era solamente energía pura-quizás pueda interpretarse como alma o espíritu. Yo era mucho más grande que el cuerpo y me gusta usar la palabra magnificente, porque así se sentía en ese estado. Era como si tener un ser físico fuera una idea que ocurre a posteriori. Esta masa de energía infinita era mi ser verdadero y el cuerpo era sólo un barómetro que mostraba cuánta de esta fuerza de vida estaba “pasando a través” o siendo expresada. Parecía como si el mundo de 3D fuera la otra dimensión y mi masa energética, la real.

Por lo anterior, siento que cuando decimos que hay gente con una vibración más alta, es posible que lo que queremos decir es que ellos se permiten recibir, a través de ellos mismos, más de su magnificencia auténtica, así que los índices de sus barómetros son realmente altos. Como consecuencia su energía positiva y su presencia física son fuertes. En ese reino, sin embargo, nadie parecía más fuerte o más débil. Todos eran magnificentes. Pero qué tanto de eso expresamos a través de nuestros cuerpos a esta dimensión, parece ser nuestra elección.

P: ¿Está sugiriendo que el poder de su sanación vino del interior y no de una fuente externa?

R: No era ni interna ni externa; podría decir que fueron ambas. Cuando ya no me estaba expresando desde el estado de la dualidad, fui consciente que no hay separación entre “con” y “sin”. Me volví la Fuente de todas las cosas y la Fuente se volvió yo. Pero si usted se está refiriendo a que si pienso que estuve como un ego o un ser físico detrás de mi sanación, entonces, no. Se emanó desde expresarme a través de mi ser infinito y saber que no estoy separada de la Fuente ni de nada.

P: ¿Qué piensa sobre las diferentes modalidades de sanación tanto occidentales como orientales?

R: Creo que muchos tratamientos y modalidades son útiles –y también quiero aclarar que no creo que sea necesario tener una ECM para sanarse.

Antes de mi ECM, todo lo que hice venía desde un lugar de miedo, aunque se tratara de sanación.

Mi maquillaje sicológico era tal que sólo buscaba esas cosas porque les tenía miedo a las consecuencias de no hacerlo.

Pero cuando el miedo ya no está ahí y venimos desde una perspectiva de confiar, entonces las modalidades de sanación tienen una opción de funcionar. Durante mi pequeña estadía en la India, mi salud mejoró porque estaba alejada de la atmósfera de miedo. Estaba en una cultura que apoyaba una alternativa respecto al cáncer, totalmente diferente. Era mucho más positiva. En el Hong Kong occidentalizado, la mayoría de la gente que encontraba le tenía un miedo gigante al cáncer y me lo transmitieron. Pero en la India me dieron una perspectiva diferente que me brindó esperanzas. Puse mi confianza en ella y sentí muy rápido los efectos en mi salud.

P: Usted dice que su cáncer pareció sanar cuando fue a la India y recibió tratamientos ayurvédicos, pero cuando regresó a Hong Kong, la enfermedad volvió. ¿Qué piensa usted respecto a que pareciera haber desaparecido en la India y retornado en Hong Kong?

R: Para reiterarlo, creo que la medicina ayurvédica me funcionó porque en la India no había conflicto. Todos a mi alrededor creían en lo mismo y lo que yo estaba haciendo tenía sentido para todos. No estaba confundida. Por primera vez, sentí que estaba en el camino correcto. También tenía mucho apoyo de los doctores ayurvédicos, ashrams, etc.; todos apoyaban esta modalidad.

Pero aquí en Hong Kong, las opciones son interminables, multi-culturales y todas las diferentes modalidades tenían conflictos entre sí. Mi primera elección jamás fue la medicina occidental convencional, pero si no hubiera estado inclinada por otros métodos, me habría tocado elegirla.

Personalmente era lo último que quería.

Pienso que si hubiera nacido y me hubiera criado en la mitad de China, la medicina tradicional China me hubiera funcionado también -pero a lo mejor, ¡ni me hubiera enfermado! ¿Saben que en la cultura china, el cáncer se define como “la enfermedad de la gente occidental?” ¡Tienen el entendimiento que la incidencia de cáncer en China, Japón y, aún en la India, es mucho más bajoque en los países occidentales!

Muchos creen que se debe a la dieta, pero yo creo que eso es sólo una parte. Otro factor, aún más importante son las creencias mentales relativas al cáncer en occidente, el miedo que lo rodea y sus constantes campañas de “alerta”. La medicina convencional de occidente se enfoca en detectar el cáncer y la mayoría de su tecnología es para diagnosticarlo, no para promover el bienestar y balance físico, como un todo.

P: ¿Qué diferencias encontró en su experiencia entre las modalidades de sanación occidentales y orientales?

R: El ir y venir entre las dos me produjo un estado emocional parecido al de estarme columpiando entre el miedo y la esperanza.

Los médicos occidentales se enfocaban sólo en el cáncer, haciéndome sentir como si algo externo estuviera atacando mi cuerpo, algo de lo cual había que deshacerse. En otras palabras, el cáncer es el enemigo y tiene que ser atacado. Sus diagnósticos siempre instalan miedo.

Los médicos de Oriente (tanto ayurvédicos como los de la medicina china tradicional) le daban una perspectiva más holística a mi bienestar. Ellos veían mi enfermedad como la manera que tenía mi cuerpo de sanar sus desequilibrios -no solamente los físicos, sino los emocionales y mentales. El cáncer realmente era mi aliado. Estos métodos eran mucho más reconfortantes y me daban más esperanza.

Con posterioridad a mi ECM, fue más fácil para mí ver que el cáncer, en sí, no era el enemigo o la enfermedad. Entendí que lo que él estaba tratando de decirme en mi caso, en particular, era en realidad la manera como mi cuerpo estaba tratando de sanarme. Para mí, mirar el cáncer como un enemigo que necesitaba ser aniquilado, no resolvía los problemas subyacentes que inicialmente lo habían causado. Algo más profundo fue dirigido durante la ECM, que detonó la desaparición de las células cancerígenas.



Extracto del Libro: "MUERO POR SER YO" de ANITA MOORJANI (Mar/2012)
Traducción libre y gratuita al español de mi esposa y revisión mía (Sep/2012)

sábado, 1 de febrero de 2014

MUERO POR SER YO...PREGUNTAS Y RESPUESTAS...♥



Durante los meses y años siguientes a mi ECM (Encuentro Cercano a la Muerte), he tenido muchas oportunidades de hablarle a grupos por todo el mundo sobre mi experiencia. Las siguientes son algunas de las preguntas y respuestas que han resultado de estas conversaciones.

P: ¿Cómo define el “amor incondicional” que experimentó en el otro reino y cómo se diferencia del amor que experimentamos en esta realidad física?

R: El amor en el otro reino es muy diferente porque es puro en esencia. No tiene condiciones ni expectativas y no actúa desde la emoción ni reacciona de un modo diferente, dependiendo de las acciones y sentimientos de uno. Simplemente es.
P: ¿Usted cree que es posible reproducir ese estado de amor incondicional aquí en el reino físico?

R: Cada uno de nosotros, en nuestra esencia, ya somos amor puro e incondicional. Sin embargo, cuando nosotros lo expresamos aquí en este reino físico, lo filtramos a través de nuestra mente y luego se expresa a sí mismo como una emoción humana.

La mejor metáfora que puedo pensar para ilustrar esto es el ejemplo de la luz blanca pasando a través de un prisma. El amor incondicional es como una luz pura y blanca. Cuando brilla a través de un prisma, se refracta en todos los distintos colores del arco iris. Estos representan nuestras emociones -alegría, amor, ansiedad, envidia, compasión, odio, empatía, etc.

Cada uno de nosotros es como un prisma, refractando luz pura y blanca (amor) en todos los diferentes colores del arco iris. Todos los tonos (emociones) son igualmente necesarios para el todo. Pocas personas, si acaso alguna, harían juicios morales en contra de cualquier color dado. No diríamos: “Ah, ese color es malo” o “Ese color comete pecado.” Pero hacemos eso con las personas y sus expresiones de la emoción, calificando algunos sentimientos como correctos y otros como incorrectos.

Cuando juzgamos algunas de nuestras emociones como negativas y tratamos de negarlas, estamos suprimiendo parte de lo que nosotros somos. Esto crea un bloqueo en nuestro interior y nos impide expresar nuestra magnificencia por completo, extractando simplemente ciertos colores del espectro, sobre la base de que un juicio moral truncaría la luz y la haría algo que en realidad no es.

No tenemos que actuar cada emoción; sólo tenemos que aceptar que son parte de quiénes somos.

Negarlas sería como prohibir que cierto color se refractara a través del prisma. Sólo dándole la bienvenida al espectro completo de nuestros sentimientos, sin juicios, podemos ponernos en contacto con la esencia pura del amor incondicional que reside en nuestro núcleo.

P: En su opinión, ¿usted cree que antes de tomar la forma física, ya somos seres magnificentes, conscientes completamente de quiénes en verdad somos? Si es así, ¿cómo se deteriora nuestra magnificencia y cómo se daña nuestro sentido de ser, cuando venimos a esta vida?

R: Le diré lo que yo siento, pero creo que eso sólo levantará más preguntas. Siento que no se supone que olvidemos quiénes somos; tampoco que esta vida sea tan difícil. Pareciera como si nosotros la hiciéramos dura aquí con nuestras ideas y creencias incorrectas.

El entendimiento interno que recibí en ese reino vino a manera de una marca que me quedó impresa; pero si lo pongo en palabras, esto es lo que yo estaría diciendo internamente, en ese estado: ¡Ah, entonces no se supone que la vida sea una lucha –se supone que la gocemos y que nos divirtamos! Desearía haberlo sabido. Ah, entonces mi cuerpo creó el cáncer por todos mis pensamientos poco sabios, por los juicios contra mí misma y por mis creencias limitantes. Todo eso causó en mi interior una gran confusión. Si sólo hubiera sabido que se suponía que viniéramos aquí y nos sintiéramos bien con nosotros mismos y con la vida -simplemente ¡expresémonos y divirtámonos haciéndolo!

Ahora esta parte es un poquito difícil de explicar, pero permítanme tratar de hacerlo. Se me ocurrió preguntarme algo como esto: ¿Por qué algo tan grande -como este cáncer terminal- me pasó por no darme cuenta de mi propia magnificencia?

Simultáneamente, tuve este entendimiento: ¡Ah, ya veo- no me pasó a mí, por haber sido una víctima; el cáncer no era más que mi propio poder y energía no expresados! Se volvió hacía mi interior, en contra de mi cuerpo, en lugar de hacerlo hacia afuera.

Sabía que no era un castigo o algo por el estilo. Era sólo mi propia fuerza de vida expresándose a sí misma como cáncer porque no le permití manifestarse como la magnificente, fuerza poderosa de Anita. Estaba consciente que podía elegir si quería regresar a mi cuerpo o continuar hacia la muerte. El cáncer no estaría más allí porque la energía ya no se estaba expresando de esa manera, sino que iba a estar presente como mi ser infinito.

Regresé con el entendimiento de que el cielo es realmente un estado y no un lugar y he observado que el éxtasis me ha seguido aquí, a la Tierra. Sé que esto suena muy extraño, pero aún más, siento que nuestro “verdadero hogar” es también sólo una forma de ser y no un lugar. Ahora mismo, me siento que estoy en el hogar. No tengo ningún deseo de estar en ninguna otra parte. Es indiferente si estoy aquí o en el otro reino. Son sólo diferentes partes de la experiencia de nuestro grandioso, expandido, infinito y magnificente ser. Nuestro hogar real está en el interior de cada uno de nosotros y nos sigue a dónde quiera que vayamos.

P: Ya que no he tenido un ECM, ¿hay alguna forma para aumentar y mantener la confianza en la increíble fuerza de vida de la que usted habla?

R: En lo absoluto, no es necesario tener una ECM para darse cuenta de su magnificencia.

Mi experiencia me enseñó que la mejor manera de aumentar y mantener la confianza y el sentido de conexión con la energía de la fuerza de vida Universal, es desde nuestro interior. Empieza con amarme y creer en mí misma. Entre más capaz soy de hacerlo, más centrada me siento en el tapiz cósmico. Entre más conectados nos sintamos, más capaces seremos de tocar a otros y permitirles sentir lo mismo.

P: ¿Qué parte jugó su sistema de creencias o su fe, si acaso existió, en su sanación y recuperación y cómo han cambiado sus creencias desde entonces?

R: Absolutamente ninguna fe, en nada, fue requerida para mi sanación. Más bien yo diría que fue una completa suspensión de todas las creencias, doctrinas y dogmas que tenía previamente lo que causó que mi cuerpo se sanara por sí mismo. En mi caso, la ECM fue el catalizador.

Desde mi punto de vista, aferrarme a mis ideas en verdad funcionó en mi contra. El tener creencias concretas limita mi experiencia de vida porque me mantienen encerrada en lo único que conozco y mi conocimiento en este mundo está limitado por mis sentidos físicos. Sentirme cómoda con la incertidumbre, por el contrario, me abre a todas las posibilidades. La ambigüedad está totalmente abierta a un potencial infinito.

La necesidad de la certidumbre aprisiona mi potencial por lo inesperado. Sentimientos de No sé o Veamos qué pasa, le permiten a mi ser expandido proveer respuestas y soluciones que pueden ser, por completo, sincrónicas, sorpresivas, mágicas o exageradas. Cuando doy un paso en el reino de la ambigüedad, estoy realmente en mi nivel más alto de poder. El sólo soltar todas las creencias, no creencias, dogmas y doctrinas previas, pone al universo infinito a mi disposición y trabaja para darme el resultado mejor posible, para mi vida. Ahí es donde recibo la mayor claridad interna. ¡Es dónde la magia ocurre!

Soltar todos mis apegos previos es un abrazo a la libertad y demuestra confianza en mi propia divinidad y magnificencia. Esto, también es una forma de sanar. Cuando suelto la necesidad de sanar físicamente, la vida se vuelve más libre, completa y divertida.

P: ¿Sintió usted que su fe en la Fuente fue un factor para su sanación?

R: En mi experiencia, yo me volví la Fuente y hubo total claridad. No había fuente fuera de mi propia consciencia expandida. Parecía como si yo abarcara la totalidad. Como lo he mencionado, ninguna fe en nada era necesaria para mi sanación porque en ese estado, hay una claridad total y parecía como si todo se volviera conocido. La creencia o la fe dieron paso al “saber”. Parecía como si yo me volviera todo -existía en todo y todo existía en mí. Me volví eterna e infinita.

Desperté a esta claridad, así que simplemente entendí. Supe que si escogía regresar, mi cuerpo se sanaría. Debido a la naturaleza de mi experiencia, siento que en nuestro núcleo/esencia, somos Uno. Todos venimos desde la Unidad a la separación y luego regresamos al Todo. Siento que mi ECM fue un vislumbrar de esa Unicidad. Puedo referirme a ella como Dios, Fuente, Brahman o Todo lo Que Es, pero creo que cada persona tendrá una idea diferente sobre lo que significa. No percibo la Divinidad como una entidad separada de mí o de cualquier otro. Para mí, es un estado de ser, más que un ser separado. Trasciende la dualidad, de manera que estoy permanentemente unida desde dentro y soy indivisible de ella. Mi expresión física es sólo una faceta del Todo.

P: ¿Hay algún lugar donde nuestra voluntad personal y la del Todo se conecten de manera que podamos tener acceso libremente a ese lugar de sanación y de poder?

R: Me gusta pensar que sí es posible para todos tener acceso libremente a ese lugar de poder y sanación. Creo que son nuestras metodologías colectivas, las historias que nos hemos estado diciendo por generaciones, las que nos impiden hacerlo. Pienso que esta acumulación de creencias es lo que está causando mucha de la desconexión y discordia que percibimos en el mundo, incluyendo el interior de nuestros propios cuerpos.

Llevamos con nosotros ciertos conceptos invisibles que nos mantienen alejados de nuestra verdad, haciéndonos pensar que estamos separados de la energía Universal. Permanecemos atascados en la dualidad, apartados de nuestro propio centro creativo. Somos la fuerza que no sólo forja esos conceptos, sino que los dirige. Y en la medida que nuestras historias cambien, así nuestra realidad física reflejará ese cambio.

Para que este tipo de sanación se vuelva más frecuente, debemos evolucionar nuestras

metodologías y transformar nuestras creencias a unas que nos permitan darnos cuenta que somos Uno con la Energía Universal. Esto nos permitirá sentirnos conectados a nuestro centro creativo en todo momento y facilitará que haya más energía positiva en todo lo que nos rodea.

La sanación se lleva a cabo cuando nuestra intención personal creativa confluye deliberadamente con la energía de la fuerza de vida Universal y la ve como Una.

P: ¿Ha tenido una sensación de libertad desde su ECM, y si es así, cómo la describiría?

R: Sí, me siento liberada. Siento que mi ECM no sólo me liberó de mis ideologías, creencias y conceptos previamente sostenidos, sino de la necesidad de buscar otros nuevos.

Me parece que buscamos y sostenemos estas doctrinas porque ellas nos dan seguridad en tiempos inseguros. Sin embargo, somos susceptibles a volvernos dependientes de ellas, necesitando que sean verdaderas, con el fin de sentirnos cómodos y seguros. Siento que entre más firmes sean nuestras creencias respecto a la naturaleza limitante de la realidad, ciertamente estamos perpetuando lo que ellas expresan.

Mi experiencia me permitió dar una ojeada a lo que se siente ser libre de la necesidad de la seguridad, tanto física como sicológica. En otras palabras, fue posible para mi sentir la perfección aún en medio de la ambigüedad. Mantener ese nivel de liberación mental es verdadera libertad para mí.

P: ¿Piensa que hubiera escogido retornar a esta vida si hubiera sabido que su mala condición de salud persistiría?

R: Debido al estado de claridad en que estaba, sospecho que hubiera regresado con un entendimiento sobre porque sentí el llamado a retornar y expresarme a través de un cuerpo enfermo. Tendría la esperanza que el conocimiento hubiera eliminado o reducido mi sufrimiento interno, aunque no la enfermedad física. Tendría un sentido del propósito a pesar de vivir con un cuerpo enfermo. Creo que todos tenemos un propósito, sin importar la condición física.

P: Está perfectamente claro que su mensaje es que ¡deberíamos ser quienes somos! Pero, ¿cómo se aplica esto a los criminales y asesinos? ¿Deberían ellos también ser quiénes son? Además, usted dijo que no hay juicios en el otro lado. Esto significa que realmente ¡pueden salirse con la suya, respecto al asesinato!

R: No existe condena alguna en ese reino, porque no hay nada que condenar -todos somos consciencia pura.

Muchas personas no quieren oír que no haya juicio después de la muerte; los reconforta pensar que la gente será responsable de sus malas acciones. Pero el castigo, premio, juicio, condena y todo lo demás son una cosa del “aquí” y no del “allá”. Es por eso que aquí tenemos leyes, reglas y sistemas.

Por otra parte, habrá una claridad total acerca del por qué somos de la manera que somos y porqué hicimos lo que hicimos, sin importar qué tan poco ético fue en la vida. Creo que aquellos que hieren a otros, sólo lo hacen desde su propio dolor y desde sus sentimientos de limitación y separación. Los que llevan a cabo actos como violación y asesinato están muy lejos de tener siquiera un vistazo de su propia magnificencia. Me imagino que tienen que estar extremadamente infelices consigo mismos para causar tanto dolor a otros, de hecho, ellos tienen necesidad de la mayor compasión -no de juicio ni de mayor sufrimiento, en la vida posterior.

Realmente no creo que los criminales y asesinos estén siendo quiénes son. Creo que nos volcamos a la destrucción sólo cuando hemos perdido nuestro camino y nos hemos alejado de conocer la verdad de quiénes realmente somos. Los criminales han perdido este centro y lo que le hacen a otros es realmente un reflejo de cómo se sienten en su interior, consigo mismos. Nos gusta pensar respecto a los criminales y víctimas como si se tratara de “ellos” y “nosotros” pero no hay “ellos”.

¡Todo es nosotros!

Un asesino en serie está tan enfermo como una persona con cáncer. Y si tenemos más asesinos en el mundo hoy, esto significa que tenemos una sociedad enferma. Encerrarlos puede tener beneficios a corto plazo, similar a tratar los síntomas del cáncer. Sin embargo, si no trascendemos y transformamos los problemas de fondo de nuestra sociedad, el problema sólo se agrandará, requiriendo que construyamos más cárceles y forcemos el sistema judicial. Los criminales son más que sólo víctimas de sus propias circunstancias. Ellos son los síntomas físicos de problemas soterrados de todos nosotros, como un todo.

No les estoy condonando sus actos. Sólo trato de decir que el conocimiento de mi propia magnificencia me cambió. Creo que si todos fueran capaces de contactar su propia verdad y saber lo grandiosos que son, nadie escogería hacer daño. Una persona feliz y amada que se siente inseparable de la Unicidad sabe que hacerle daño a otro es lo mismo que hacérselo a sí mismo.

P: ¿Está diciendo que un criminal, digamos un asesino, iría al mismo lugar y no se sentiría juzgado, al igual que un santo?

R: Sí, eso es lo que estoy diciendo. En ese estado, entendemos que todo lo que hemos hecho –no importa que tan negativo parezca- realmente ha venido del miedo, del dolor y de perspectivas limitantes. Mucho de lo que hacemos o sentimos es porque no sabemos hacer nada mejor. Una vez que estamos en el otro reino, sin embargo, nuestras limitaciones físicas se nos aclaran, de tal manera que somos capaces de entender por qué hicimos ciertas cosas y sentimos sólo compasión.

Parecía como si aquellos a quienes les ponemos la etiqueta de criminales fueran también víctimas de sus propias limitaciones, dolor y miedos. Cuando entendemos esto, sentimos sólo conexión con todos y con todo. Entendí que en el otro reino, todos somos Uno. Todos somos lo mismo.

Si todos supiéramos esto, no necesitaríamos leyes ni prisiones. Pero aquí, no lo entendemos, así que pensamos en términos de “nosotros” y “ellos” lo que nos causa que obremos desde el miedo.

Es por esto que tenemos juicios, leyes, prisiones y castigo. En este reino, en este momento, los necesitamos para nuestra propia protección. Pero en el otro lado, no hay tal cosa como castigo, porque una vez que estamos allá, nos volvemos conscientes de que todos estamos conectados.

P: Si creamos nuestra realidad, ¿usted cree que la gente será castigada por lo que hacen a través del karma?

R: Como mencioné antes, no hay castigo en el estado de ECM. Vi el karma como un concepto de balance más que de causa y efecto. Por ejemplo, nunca usaría la expresión karma malo, ya que no creo que exista tal cosa. Simplemente creo que todos los aspectos de la vida son necesarios para crear el todo.

Tampoco creo ya que vivamos todas nuestras vidas en secuencia, en un tiempo lineal, tal como muchas personas encuadran sus ideas sobre el karma. Fui guiada a pensar así.

En el estado ECM, observé que cada momento en todas nuestras vidas -pasadas, presentes, futuras, conocidas, desconocidas y sin conocer- existen simultáneamente, como si existieran fuera de lo que nosotros conocemos como el tiempo. Me volví consciente que ya era todo lo que estaba tratando de lograr ser y creo que eso es cierto, para todos. Todo lo que hemos percibido como positivo, negativo, bueno o malo son simplemente partes del perfecto y balanceado Todo.


Extracto del Libro: "MUERO POR SER YO" de ANITA MOORJANI (Mar/2012)
Traducción libre y gratuita al español de mi esposa y revisión mía (Sep/2012)


martes, 20 de agosto de 2013

PREGUNTAS Y RESPUESTAS...♥






Ten paciencia con todo aquello 

que no se ha resuelto en tu corazón
e intenta amar las preguntas por sí mismas,
como si fueran habitaciones cerradas,

o libros escritos en una lengua extranjera.
No busques ahora las respuestas
que no estés preparado para vivir.
Pues la clave es vivirlo todo.
Vive las preguntas ahora.
Tal vez las encuentres, gradualmente, sin notarlas,
y algún día lejano llegues a las respuestas.

Rilke
Mujer Arbol

martes, 23 de julio de 2013

Bienvenido. Te estaba esperando...(PARTE 2)




Bienvenido. Te estaba esperando
¿A mí? ¡Si no te conozco!
Yo a ti sí. Pero eso no importa ahora
Aprovecha el tiempo para preguntar cosas importantes. ¿No tenías preguntas?


¿Qué pruebas tenemos de que existan vidas anteriores, es decir, de que exista la vida antes del nacimiento?
Existen los testimonios de personas que tienen recuerdos de vidas pasadas, que pueden ser espontáneos (sobre todo en niños) o inducidos través de hipnosis regresiva. Hay bastante bibliografía al respecto. Respecto al recuerdo en niños, te recomiendo que leas el trabajo de Ian Stevenson, un médico psiquiatra canadiense, que se dedica al estudio de los supuestos casos de reencarnación en aquellos niños pequeños que "recuerdan" una "vida anterior". En la actualidad lleva estudiados más de 2500 casos de posible reencarnación en todo el mundo. Ha publicado más de 20 libros y diversos artículos en revistas especializadas de Psicología y Psiquiatría. Te recomiendo su libro Veinte casos que hacen pensar en la reencarnación.

¿Y no puede ser todo esto fruto de la imaginación?
Admitiendo que haya casos que puedan ser fruto de la imaginación o de alguna alteración psíquica, o de cualquier otra razón, existen muchos otros en los que las personas recuerdan detalles muy concretos de la vida pasada anterior que han sido históricamente comprobados. Recuerdan lugares, acontecimientos, nombres, con mucho detalle, muchos de ellos vividos en países en los que la persona jamás ha estado en su vida actual. Los casos más llamativos son aquellos que suceden en niños de corta edad, que pueden incluso hablar espontáneamente en un idioma al que jamás han estado expuestos en la vida actual, siendo éste un recuerdo del idioma que hablaron en la vida anterior. Suelen ser niños de entre 2 y 4 años de edad, que empiezan a hablar a sus padres o hermanos de una vida que tuvo en otro lugar y en otro tiempo. El niño suele sentir una atracción muy fuerte hacia los hechos de esa vida y con frecuencia insiste a sus padres en que lo dejen volver a la familia en la que afirma haber vivido anteriormente.

Bueno, los niños tienen mucha imaginación. Es complicado darle credibilidad a estos testimonios.
Pues se trata de una imaginación prodigiosa, cuando lo que “imaginan” se demuestra que es una realidad. Por otra parte, hay muchos casos de personas adultas que recuerdan vidas anteriores cuando son sometidos a regresiones hipnóticas.

¿Y no puede ser que esa supuesta vida recordada sea fruto de la imaginación, sugestionada por la propia hipnosis?
Vuelvo a repetir lo mismo. Admitiendo que haya casos que puedan ser fruto de la imaginación o por cualquier otra razón, existen muchos otros en los que las personas recuerdan detalles muy concretos de la vida pasada anterior que han sido históricamente comprobados. También resulta llamativo que muchas personas, y en contra de sus creencias religiosas, que no admiten la existencia de la reencarnación, cuando son sometidas a hipnosis regresiva recuerden acontecimientos de vidas anteriores. Pero todo ello requiere un estudio serio y exhaustivo, para poder separar lo que puede ser sugestión de lo que es un posible recuerdo de otra vida. Existen muchos estudiosos serios que se han dedicado a explorar la posibilidad de la existencia de vidas anteriores a través de las respuestas obtenidas de personas sometidas a hipnosis regresiva, como la psicóloga Helen Wambach, autora del libro Vida antes de la vida, el psiquiatra Brian Weiss y su libro Muchos cuerpos, una misma alma), o el anteriormente citado Raymond Moody, en su libro Regresiones. Todos ellos han que explorado las respuestas a las preguntas realizadas bajo hipnosis a miles de personas acerca de sus posibles vidas antes del nacimiento, han reconocido una serie de elementos comunes en estas experiencias y han llegado a conclusiones semejantes.

¿Y cuáles son esas conclusiones?
Que la vida física no es más que un instante de la vida real, que nunca acaba. Que la muerte del cuerpo no es el fin, sino una etapa de transición hacia otra existencia menos limitada. Que todos nos vamos a reencontrar con los seres queridos que se fueron al otro lado antes que nosotros y que también nos los vamos a encontrar en encarnaciones posteriores. Nos dicen que realmente existe un plan para cada uno de nosotros, que pretende que vayamos creciendo, tanto en sabiduría, como en amor, y que sea por nuestros propios méritos, a base de experimentar en el plano físico, con libertad. Que las circunstancias a las que nos enfrentamos en la vida no son fruto del azar, sino consecuencia de los actos realizados en vidas anteriores. Que antes de nacer ya conocemos las pruebas a las que nos vamos a enfrentar en la vida y que nos preparamos concienzudamente para intentar superarlas con éxito.

No entiendo cómo pueden sacar estas conclusiones de lo vivido en otras vidas físicas, si en esas vidas tenemos la misma conciencia que en esta, es decir, somos tan inconscientes de la existencia de vidas pasadas como en esta.
Porque muchos de ellos no sólo recuerdan los detalles de vidas pasadas, sino que, al mismo tiempo, recuerdan el motivo por el que tuvieron que pasar por ciertas vidas y pruebas. Es decir, también recuerdan lo que les sucedió en los periodos entre vidas físicas, en los cuales no estaban encarnados. Hay investigadores que se han dedicado a investigar específicamente esos recuerdos de periodos entre encarnaciones, como el doctor en psicología Michael Newton. El Dr. Newton se ha especializado en inducir estados hipnóticos muy profundos en los que las personas recuerdan el espacio entre una vida y otra y las decisiones que los llevaron a encarnar precisamente en determinado tiempo, con determinada familia y bajo determinadas circunstancias. Te recomiendo sus libros Vida entre vidas y Destino de las almas.

¿Y qué tipo de pruebas o circunstancias son esas que tenemos que pasar en cada vida y por qué?
Muchas de esas pruebas consisten en experimentar en nosotros mismos aquello que hemos hecho a los demás, en enfrentarnos a las consecuencias de las situaciones que nosotros mismos hemos provocado, para que tomemos conciencia del sufrimiento o felicidad que estas acciones han tenido sobre los demás. Las pruebas son de lo más variopintas, pero en general son pruebas que tienen la intención de que nos vayamos desprendiendo del egoísmo y creciendo en amor.

¿Y es necesario morirse o vivir una experiencia cercana a la muerte para experimentar la conciencia de que tú eres tu espíritu y no tu cuerpo?
No. De hecho todos vosotros tenéis la capacidad de separaros temporalmente de vuestro cuerpo, y así sucede de forma inconsciente en una etapa del sueño. Pero hay gente que es capaz de conseguir inducir esta separación de forma consciente a través de ciertas técnicas de relajación. Los viajes astrales aportan pruebas de que la conciencia no está ligada al cuerpo.

¿Qué es un viaje astral?
Es una separación temporal del cuerpo ¿Pero por qué preguntas lo que ya sabes? ¿Acaso no has llegado aquí de esa forma?

Yo sólo estaba intentando probar lo que otros han descrito. Una cosa es la teoría y otra la práctica ¡No me esperaba que fuera a ocurrir algo así!
Pues ocurre. Tu cuerpo no está aquí. Está tumbado en tu cama. Pero tú sí.



¿Qué es lo que se separa exactamente?
Se separa el espíritu del cuerpo físico que, como ya he dicho, sólo es un revestimiento que se utiliza para poder actuar en el mundo físico. Sin embargo, esta separación es solo temporal y siempre existe un nexo entre los dos que nunca se rompe y que permite la vuelta al cuerpo físico sin que haya ningún tipo de problema de salud. Es el llamado cordón de plata.

¿Qué es el cordón de plata?
Es el nexo de unión entre el cuerpo astral y físico, como un cordón umbilical que permite aportar al cuerpo físico la energía vital que necesita para continuar con vida en ausencia del cuerpo astral. Los clarividentes suelen describir este "cordón" como una especie de hilo muy elástico de tono plateado, extensible hasta el punto de que por mucho que se separe el cuerpo astral del cuerpo físico, el cordón siempre da de sí lo necesario, es decir, se alarga hasta grandes distancias cuando el espíritu se separa y viaja lejos del cuerpo físico.

¿Y dónde va el espíritu cuando se separa del cuerpo?
Donde su pensamiento le lleva, al mundo astral, y ese es un viaje natural que responde a una dinámica necesaria en el desarrollo humano. Esas visitas nocturnas procuran a la persona energías y experiencias que le ayudan más tarde en su vida física, puesto que allí es asistido por entidades espirituales más avanzadas que le aconsejan y guían. Si quieres saber algo más, te aconsejo que leas el libro El viaje astral de Oliver Fox.

¿Cuerpo astral? ¿Mundo astral? ¿Entidades espirituales? ¡Buf! ¡Espera un poco! ¡Esto va demasiado rápido para mí!
Bueno, yo sólo intento responder a lo que tú me preguntas. Pero, como vamos saltando de unas cosas a otras, no podemos profundizar en nada. Si te parece lo que podemos hacer es dejarlo aquí por el momento, porque ya es hora de que vuelvas al cuerpo. Ahora ya tienes algunas cosas sobre las que ir indagando por tu cuenta, y reflexionando. Busca los libros que te he recomendado e intenta leerlos. Te servirán como prueba para confiar en que todo esto que has vivido no es una alucinación de tu mente, sino una auténtica realidad.

No sé si me acordaré de todo...
No te preocupes. Si pones tu voluntad, recordarás lo que necesites para encontrarlos. Recoge las nuevas preguntas que te vayan surgiendo durante ese tiempo para formularlas en las próximas ocasiones en que nos veamos, si es que quieres que nos sigamos viendo.

¿Cuándo nos volveremos a ver?
Depende de ti. De si quieres seguir profundizando en los temas que tan superficialmente hemos comenzado a abordar, o prefieres quedarte como estás.

A medida que vamos hablando me van surgiendo más preguntas, respecto a la evolución, a la inmortalidad del espíritu y estas cosas.
Guárdalas para la próxima ocasión. Lo que podemos hacer es ir abordando las preguntas por temas aunque, como verás, es casi imposible profundizar en algún aspecto sin necesariamente entrar en otro tema. También las respuestas sugieren otras preguntas que requieren más explicación.

Pero tienes que entender que de momento mantenga una postura de escepticismo respecto a lo que cuentas.
Lo comprendo. Sé que tu búsqueda de respuestas es sincera y que estás abierto a escuchar, de lo contrario yo no estaría aquí. Percibo que has escuchado detenidamente y que necesitas tu tiempo para meditar lo que hemos hablado. Eso es suficiente para mí. Hasta la vista, hermano.


Adiós Isaías.

Y, casi sin darme tiempo a despedirme, sentí un fuerte tirón. Y con la misma velocidad con la que había salido catapultado hacia fuera, sentí como si me lanzara en caída libre a la velocidad del rayo hasta precipitarme sobre mi cuerpo. La vuelta al cuerpo fue muy dura. ¡Qué contraste con la liviandad de estar fuera del cuerpo, con la dulce y serena vibración que sentí en aquel lugar de ensueño! Sentí frío. Me sentí mareado, con ganas de vomitar y pesado, como si me hubiera puesto un traje de plomo que pesara cien kilos. Al principio no podía moverme, no podía hablar. Fue entonces cuando comencé a tomar conciencia de lo que me había pasado. Estaba impactado. Lloré de emoción. Aquella había sido la experiencia más extraordinaria de mi vida. Durante los meses siguientes intenté volver a la normalidad. Pero por mucho que lo intentaba no podía ver las cosas de la misma manera. Casi todo me parecía banal. Las preocupaciones cotidianas, el trabajo. Muchas veces me quedaba como ido, sin escuchar, sin ver lo que había a mi alrededor, pensando en aquella experiencia. Me daban ganas de contárselo a la gente, a la familia, a algún amigo. Pero luego mi sentido común me decía que no me esforzara, que no lo iban a entender, que me iban a tomar por un loco. Me sentía un extraño, como si fuera extraterrestre. Me preguntaba cuánta gente habría experimentado aquello. Con el tiempo comenzaron a surgirme dudas ¿Y si todo hubiera sido una alucinación, fruto de mi imaginación? Para intentar contrarrestarlas recordé algo que Isaías me dijo: “Busca los libros que te he recomendado y léelos. Te servirán como prueba para confiar en que todo esto que has vivido no es una alucinación de tu mente”. Me puse a buscar por Internet los libros. No podía recordar los nombres y los títulos, pero sí palabras y nombres que recordaba de nuestra conversación. Puse en Google “reencarnación, vidas pasadas, vida después de la muerte”, y empezaron a surgir los nombres de autores y títulos, y pude reconocer entre ellos los que Isaías había mencionado. Los estudié con detenimiento, confirmando punto por punto lo que él me había dicho. Si aquello había sido una alucinación era realmente muy acertada.

Volví a tener ganas de ver a Isaías. De que su mirada dulce me reconfortara. De sentirme otra vez en paz. Los libros me habían ayudado a saber que había otra gente intentado responder a las mismas preguntas que yo, y que ellos, por su parte, habían emprendido un camino para intentar responderlas. Pero también me generaron muchas más preguntas, preguntas que iba anotando en una libreta y que repasaba mentalmente de vez en cuando para poder recordarlas, por si tenía oportunidad de volver a ver a Isaías. Aunque me costaba reconocerlo, necesitaba que Isaías me siguiera explicando, aclarando dudas, porque aquel anciano joven había conseguido por primera vez que las respuestas de alguien me llegaran muy profundamente. Además, ¡me hacía sentir tan bien, tan querido...! Seguía siendo escéptico, pero algo en mi interior me decía que estaba en el camino correcto. Así que retomé los ejercicios de relajación con la esperanza de volver a contactar con Isaías. Y me volví a salir del cuerpo. Está vez no necesité tanto esfuerzo. En sólo cinco sesiones estaba fuera. Volví a experimentar las mismas sensaciones, el mismo viaje. Y allí estaba él. Esperándome de nuevo, con una sonrisa en la cara y su mirada enternecedora de la primera vez.


LAS LEYES ESPIRITUALES
Vicent Guillem
http://lasleyesespirituales.blogspot.com


Bienvenido. Te estaba esperando...(PARTE 1)







Fue él el que se dirigió a mí primero. Me tomó las manos y me invitó a sentarme con él, frente a frente:
Bienvenido. Te estaba esperando
¿A mí? ¡Si no te conozco!
Yo a ti sí. Pero eso no importa ahora.

Eh, estoy... ¿Dónde estoy? ¿Cómo he llegado hasta aquí?
Eso tampoco importa ahora. Lo sabrás más adelante.

¿Y tú quién eres?
Llámame Isaías. Y aunque tú no me recuerdes ahora, nos conocemos, desde hace mucho, mucho tiempo.

¿Y qué relación hemos tenido tú y yo?
Considérame tu hermano mayor.

No recuerdo haberte conocido nunca.
Eso no importa ahora. Aprovecha el tiempo para preguntar cosas importantes. ¿No tenías preguntas?

¿Preguntas? ¿Qué preguntas?
¿Ahora no te acuerdas? Esas preguntas profundas que tienes desde hace mucho tiempo y para las cuales no has encontrado respuesta.

¿Y tú cómo sabes eso?
Ya he dicho que te conozco. Conozco muy bien tu interior, así que pregunta sin temor, aquí eres totalmente libre.

Me siento desconcertado. ¡Este lugar es tan maravilloso! ¡Me siento tan bien aquí! ¡Es tan diferente del mundo normal! Me siento en paz, tan lleno de... ¡No sé cómo expresarlo!
¡Tan lleno de amor...!

Es que, no sé... Porque nunca me había sentido así en mi vida. Pero es maravilloso.
Es normal. Es tu primera vez, tu primer viaje consciente aquí, en esta vida. Pero por favor, aprovechemos el tiempo. Saca a la luz tus preguntas más profundas.

No sé por donde empezar. Muchas veces me siento vacío, solo e incomprendido ¿Por qué me pasa esto?
Es normal y a mucha gente le pasa. Es porque vivís en un mundo con mucha falta de amor, estando unos de espaldas a otros.
Y es cierto que uno puede estar solo en el mundo, aunque tenga mucha gente a su alrededor, porque el sentimiento de soledad parte de no sentirse amado, de no sentirse comprendido. La mayoría de gente de vuestro mundo se ha acostumbrado a vivir así, sin sentir, en soledad interior, en ausencia de amor verdadero. Creéis que estáis solos porque todavía no habéis tomado conciencia de que todos vosotros sois hermanos, que compartís un mismo destino y que os necesitáis los unos a los otros para poder alcanzarlo.

¿Y cúal es ese destino común que tenemos que alcanzar?
La felicidad verdadera, que sólo es posible alcanzar a través de la evolución en el amor. El amor es lo único que puede llenar el vacío del interior.

¿Hay algo que te inquiete especialmente?

La pregunta fundamental, que me atormenta constantemente es ¿por qué existo y para qué? ¿Para qué he nacido? ¿He venido a hacer algo? Porque no sé lo que he venido a hacer.
Has venido a evolucionar.

¿Qué quieres decir con evolucionar? ¿Evolucionar en qué?
Al proceso de transformación del egoísmo en amor es a lo que llamo evolución. Evolucionar significa aprender a amar.

Me hablas de evolución en el amor. Pero no es amor lo que yo veo en el mundo. ¿Por qué el sufrimiento? ¿Por qué vivimos en un mundo que tiene tantas contradicciones, desde lo más bello hasta lo más atroz y destructivo? El odio, las guerras, el hambre, la miseria, el sufrimiento. No puedo entender qué sentido tiene todo esto. ¿Tiene algún sentido, o se lo busco pero no lo tiene?
Sí tiene un sentido, evolucionar. Todas esas calamidades de las que hablas tienen un mismo origen, la ausencia de amor, llamémosla egoísmo. Igual que la suma del egoísmo de cada persona puede hacer del mundo un auténtico infierno, como ocurre en la actualidad, cuando ese egoísmo se transforme en amor, la suma del amor de cada persona transformará el mundo en un paraíso. En vuestra voluntad está el transformaros interiormente desde el egoísmo al amor, y si lográis el cambio interior, entonces el exterior, lo que os rodea, el mundo entero, cambiará como lógica consecuencia de ello. El mundo físico en el que estáis está ahí para ayudaros a experimentar en ese proceso de transformación. Es como la arcilla para el niño que quiere aprender a modelar.

Sigo sin entenderlo ¿Evolución para qué, hacia dónde? ¿Qué sentido tiene todo ese esfuerzo si, al fin y al cabo, todo eso se va a terminar con la muerte?
La evolución de cada ser hacia una mayor capacidad de amar, de sentir y de saber, hacia mayores cotas de felicidad, no termina nunca, de lo contrario, no tendría sentido.

¿Qué quieres decir con esto?
Que el ser nunca deja de existir, es decir, es inmortal.

¿Cómo puedes decir eso si cada día vemos como mueren miles, millones de seres humanos?
Lo que muere es sólo el vehículo que utiliza el ser para manifestarse en el plano físico, es decir, su cuerpo físico. Su esencia, su conciencia, continúa existiendo.

¿Quieres decir con esto que existe la vida después de la muerte?
Sí. En realidad lo que quiero decir es que la muerte no existe, y que lo que se descompone es sólo el vehículo que utiliza el espíritu para manifestarse en el plano físico.

¿Y qué es el espíritu?
El espíritu es el ser que existe, que vive y siente. En el espíritu es donde reside la voluntad y la conciencia individual, que jamás se destruye. Tú eres un espíritu. Todos vosotros, humanos, sois espíritus, sólo que ligados a un cuerpo material durante algunas temporadas a las que llamaremos encarnaciones. Creéis que sois vuestro cuerpo físico, pero éste es sólo el vestido que necesitáis para poder actuar sobre el mundo material.

A ver si he entendido bien ¿Entonces quieres decir que el espíritu, o sea, nosotros, podemos existir de forma independiente del cuerpo?
Sí, y es lo que ocurre después de la muerte. El espíritu se separa completamente del cuerpo físico y continúa existiendo, viviendo.

¿Y no puede morir el espíritu?
No, el espíritu es inmortal. Puede evolucionar, cambiar a mejor, o estancarse, pero jamás destruirse.

Ya, pero ¿qué pruebas tenemos de que exista vida después de la muerte del cuerpo? Porque, que yo sepa, nadie ha vuelto para contarlo.
Perdona que te contradiga, pero esa afirmación no es totalmente cierta. Existen miles de testimonios de personas que estuvieron clínicamente muertas y fueron reanimadas. Muchas de ellas recuerdan haber vivido ciertas experiencias bastante fuertes y reales para ellos durante ese periodo de tiempo en el que estuvieron físicamente muertas.

¿Y estas vivencias que cuentan no pueden ser producto de una alucinación por el estado tan crítico en el que se encontraban?
Pues debe ser entonces una alucinación colectiva en la que todos se han puesto de acuerdo en alucinar lo mismo, porque todas estas personas están contando la misma historia.

Bueno, yo a veces me planteo si mi propia existencia no puede ser una alucinación...
Para alucinar es necesario existir. Hay una máxima de un pensador de vuestro mundo que dice: “pienso, luego existo.” Yo añadiría: “siento, luego existo”. Puedes dudar de la existencia de los demás, porque no es una experiencia propia. Pero de lo que uno mismo experimenta no se puede dudar, y la existencia propia es vivida y experimentada por uno mismo. Al que ha vivido y ha sentido esta experiencia no le cabe duda de que es real.

¿Y cuál es esa supuesta historia común que están contando?
La separación del cuerpo físico y la visión del propio cuerpo desde fuera. La sensación de viajar a través de un túnel oscuro, al final del cual se percibe una luz intensa. El encuentro con familiares o amigos anteriormente fallecidos. Un diálogo con un ser luminoso. La visión retrospectiva de la propia vida... Hasta experimentar el regreso al cuerpo, con un posterior cambio de valores vitales y una nueva percepción del fenómeno de la muerte. Son personas que dejan de tener miedo a morir porque ya han experimentado que la vida continúa y que lo que viene después es mucho mejor que lo que dejan.

Bueno, creo que son impresiones que no dejan de ser subjetivas.
Analizados aisladamente y de manera superficial es muy fácil desacreditar estos testimonios. Pero cuando algún fenómeno se repite, con unas características tan notablemente parecidas, independientemente del país, la cultura y las creencias previas, tanto en adultos como en niños, creo que al menos invita a que se haga un estudio serio al respecto. Existen investigadores muy serios y reconocidos de vuestro mundo que se han dedicado a estudiar concienzudamente las experiencias cercanas a la muerte, y a recoger los testimonios de estas personas, como el psiquiatra y filósofo norteamericano Raymond Moody, o el médico pediatra e investigador en neurología Melvin Morse, que ha trabajado con niños que han tenido este tipo de experiencias, entre muchos otros. Te aconsejo que te leas sus libros Vida después de la Vida y Más cerca de la Luz.

Aun así me parece un soporte poco consistente, casi accidental, para utilizar como prueba de la existencia de vida después de la muerte. Proporcionalmente, existen pocos casos de muerte clínica y reanimación respecto a los que mueren y no vuelven.
Existen muchos más testimonios, precisamente de personas moribundas, que están en proceso de separación definitiva del cuerpo, al que llamáis muerte, porque durante este proceso muchas de ellas afirman ver y conversar con sus seres queridos ya fallecidos o con otros seres luminosos que les preparan para la transición al otro lado. En casi todas las familias alguien recuerda un testimonio de estas características sucedido a algún familiar ya fallecido. Pero normalmente se suele creer que está alucinando. Nuevamente, parece ser que, cuando se acerca la muerte, todo el mundo se pone de acuerdo para alucinar lo mismo en todas las partes del mundo. También ha habido muchos estudiosos, como la prestigiosa psiquiatra Elisabeth Kubler-Ross, que se han dedicado a estudiar en serio este tema. Te invito a que leas su libro La muerte, un amanecer.

Pero todos estos son casos de personas que, aunque hayan estado cercanas a la muerte, están físicamente vivas.
También existen los testimonios de personas que contactaron con seres no encarnados, más frecuentemente con seres queridos fallecidos recientemente, que se despiden de ellos en sueños muy vívidos o en apariciones a pie de cama. También éste es un caso bastante frecuente, aunque menos estudiado por los investigadores.

Aun así, creo que debería haber pruebas más sólidas, no sólo limitadas a la interfase entre la vida y la muerte.
Existen médiums (personas sensibles) que tienen un contacto más frecuente y duradero con el mundo espiritual.

Esto todavía me parece más difícil de creer.
No lo creas a priori, pero estúdialo, analiza los mensajes recibidos, porque por la calidad del mensaje conocerás al autor.

¿Y cómo podemos saber que esto no es un fraude, es decir, que el supuesto médium no finge ser un difunto cuando es él mismo?
El fraude es siempre posible. Pero, al igual que porque algunas personas falsifiquen dinero no quiere decir que todo el dinero sea falso, porque algunas personas finjan ser médium no quiere decir que todos los médium sean impostores o aprovechados. La mejor garantía contra el fraude es que el médium sea una persona honesta en su vida cotidiana y no emplee su facultad para su propio lucro. Hay muchas más personas con algún tipo de mediumnidad innata de las que pensáis, despertándose ésta ya en la niñez. Pero debido al rechazo e incomprensión que generalmente reciben de su entorno, tienden a reprimirla, y los pocos que consiguen desarrollarla convenientemente y emplearla para el bien común, lo hacen discretamente, para no ser objeto de burla y descalificaciones que les perjudiquen en su vida cotidiana.

¿Y por qué unas personas son médiums y otras no? ¿De qué depende esto?
Depende del programa evolutivo de cada espíritu. Es una circunstancia, la de ser médium, que se elige y se conoce antes de encarnar, y, cuando se utiliza correctamente, le sirve al poseedor de la facultad para avanzar más rápidamente en su evolución, a través de la ayuda que presta a otras personas. Está muy relacionado con los actos que el espíritu realizó en otras vidas.

¿Quieres decir entonces que el espíritu existe antes de nacer y que ha vivido otras vidas?
Así es. Y en la actual vida física, las circunstancias y pruebas que el espíritu se encuentra están estrechamente relacionadas con las decisiones que tomó en las vidas físicas pasadas, y en el periodo de vida entre encarnaciones, no ligado a un cuerpo físico.


CONTINÚA EN (PARTE 2)

LAS LEYES ESPIRITUALES
Vicent Guillem
http://lasleyesespirituales.blogspot.com