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domingo, 16 de diciembre de 2012

Carlos Castañeda “Las enseñanzas de Don Juan”








Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes, deberá acomodarse a frecuentes cambios.
Confucio



Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación,
nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos
Victor Frankl

No queremos llegar a ese momento. La vida nos pide aprender de golpe. Se deben tomar “decisiones porque no actuar en un momento como este, es elegir la peor opción. “El cambio es la única cosa inmutable” nos decía Schopenhauer.

Mientras la vida sigue nuestras energías se estancan, solo hacemos lo que debemos hacer. “Tengo ganas de hacer esto… y lo otro”, decimos frecuentemente, pero al rato lo olvidamos todo. En ese tiempo tenemos la oportunidad de cambiar por nosotros mismos, de elegir que hacer, sin embargo se nos pasa el tiempo, no actuamos. Morimos por dentro porque olvidamos quiénes somos y la vida nos va llevando por un camino que no queremos recorrer. ¿Qué estoy haciendo? nos preguntamos. Con suerte despertamos del sueño para empezar a vivir.

“Cada camino es uno entre un millón. Por ende, no hay que olvidar que un camino no es más que eso. Si piensas que no debes seguirlo, no te quedes en él bajo ninguna circunstancia. Un camino no es más que un camino.

Que lo abandones cuando tu corazón así te lo indique no significa ningún desaire a ti mismo ni a los demás. Pero tu decisión de seguir esa senda o apartarte de ella no debe ser producto del temor ni la ambición. Te advierto: examina cada camino atentamente. Pruébalo tantas veces como te parezca necesario.

Luego hazte esta pregunta: ¿Tiene corazón este camino?

Todos los caminos son iguales, no llevan a ningún lado. Atraviesan la maleza, se internan o van por debajo de ella. Si ese camino tiene corazón, entonces es bueno. De lo contrario, no te servirá de nada…”



Fuente: http://www.revistafacultades.com.ar

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Como cambiar la forma de pensar de otra persona..☼



Últimamente recibo en el blog muchos comentarios sobre este tema.

Los comentarios más habituales son los de mujeres que quieren saber como cambiar la forma de pensar de su marido o algún marido que desearía que su mujer pensara de otra forma, incluso de lectores que no están contentos con su novio, novia, padres, etc.

Muchos de vosotros al ver sufrir a vuestros seres queridos les intentáis abrir los ojos. Les enseñáis a meditar, a relajarse, les mostráis toda esta antigua filosofía que esta actualmente emergiendo en occidente. Pero a pesar de que les intentáis ofrecer vuestra ayuda una y otra vez. No conseguís que os hagan caso. Incluso algunos tenéis muchas discusiones y se enfadan con vosotros.

Por mas que queramos, por mucho que suframos y discutamos. No podemos cambiar la forma de pensar de nadie. Solo podemos cambiarnos a nosotros mismos.

Si alguna persona nos pregunta, podemos darle algún consejo. Pero no podemos hacer su camino por el o ella. Esa persona tendrá que seguir su propio camino.

No se puede estar sufriendo por que vemos que alguien no nos quiere seguir. Si sufrimos estamos cometiendo los mismos errores que no queremos que cometa la otra persona.

Si nosotros cambiamos todo lo que esta a nuestro alrededor cambia. La mejor manera de hacer que nuestros seres queridos cambien es cambiar primero nosotros.

FUENTE: EL DESPERTAR INTERNO

viernes, 1 de abril de 2011

FRASE....♥ DE GANDI

Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”
Gandhi

sábado, 5 de marzo de 2011

CADA VEZ QUE UN PADRE CAMBIA, OCURREN CAMBIOS EN LOS HIJOS...


Cada uno de nosotros viene al mundo con una serie específica de objetivos espirituales que deben ser alcanzados en el curso de nuestras vidas. Estos cambios tienen lugar dentro del individuo, pero no se limitan a éste. Kabbalísticamente, los hijos no sólo heredan nuestro ADN; también heredan una porción de nuestra conciencia. De hecho el ADN, las moléculas y los átomos son en realidad diferentes niveles de conciencia.
Por lo tanto, cada vez que un padre cambia, ocurren también cambios en sus hijos. Asimismo, cuando los niños adoptan la espiritualidad, empezando a la edad de doce o trece años, cualquier transformación que experimenten influirá también sobre los padres. Un cordón umbilical espiritual conecta por siempre a padres, hijos y hermanos.
Cuando uno de sus miembros se eleva, todos experimentan un poco de esta elevación; cuando alguno cae, todos en la familia se hunden un poco. El propósito de una familia es crear una oportunidad de interacciones constantes que nos permitan descubrir esos lugares dentro de nosotros donde el deseo egoísta gobierna nuestro comportamiento.
Los miembros de la familia poseen el irritante talento de disparar reacciones dentro de nosotros y con eso nos dan una oportunidad para no reaccionar. Cada vez que nos privamos de un deseo egoísta y elegimos comportarnos desinteresadamente –cada vez que elegimos nuestra respuesta en lugar de reaccionar– hacemos un cambio en nuestras vidas, y con cada cambio recibimos un poco más de Luz.
Como hemos visto, nuestros esfuerzos benefician a nuestras familias también, dándoles fuerza adicional para identificar y transformar su propio egoísmo. Y cuando una familia experimenta el poder de la transformación espiritual y se conecta con el mundo de la Luz, esos beneficios se extienden a sus amigos, vecinos y comunidad.
Cuando la gente alrededor del mundo tiene éxito en alejarse de las órdenes del ego y camina hacia el desinterés, el planeta entero se convierte en un paraíso.
Para el principio de este año nuevo, démonos cuenta de que una gran manera de traer paz a la Tierra (y a nuestras mentes) es ser conscientes y proactivos en casa. Entre más compasión, tolerancia y conciencia de nosotros mismos mostramos a nuestra familia, más veremos eso mismo reflejado en el mundo entero.
¡Feliz Año Nuevo a todos!
Todo lo mejor,
Yehudá