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viernes, 15 de mayo de 2020

LA MUERTE

La imagen puede contener: una o varias personas
La muerte es más universal que la vida;
todo el mundo muere,
pero no todo el mundo vive.

miércoles, 29 de julio de 2015

NI UN MINUTO MAS



La muerte se presentó frente a un rico terrateniente y le dijo que su tiempo en esta vida se había terminado. Este reaccionó con rapidez y trató de comprar con la mitad de su fortuna una hora más.
-La muerte no aceptó.
A continuación, el terrateniente ofreció toda su fortuna por un minuto más de vida.
-La respuesta de la muerte fue otro rotundo no.
De ahí quedó la enseñanza de que debemos aprovechar nuestro tiempo en la vida, ya que cuando llegue nuestra hora ni todo el dinero del mundo nos permitirá vivir un minuto más.


VÍA PLANO SIN FIN

viernes, 14 de noviembre de 2014

LA MUERTE EN ESTA VIDA...♥



"Todas las religiones hablan de la muerte durante esta vida en la tierra. La muerte debe ocurrir antes de que podamos nacer de nuevo. Pero, ¿qué es lo que tiene que morir? La falsa confianza en "lo que conocemos", el amor propio y el egoísmo. Nuestro egoísmo debe ser truncado. Antes de que el crecimiento real sea posible, nuestra personalidad debe morir."

-G. I. Gurdjieff

domingo, 29 de septiembre de 2013

UN CAMBIO DE DISFRAZ..♥




Cuando comprendes que la muerte no es el final, sino un cambio de "disfraz". Cuando sabes que tu evolución no se acaba, sino que vida tras vida vas adquiriendo aprendizaje a través de tus experiencias. Cuando tomas conciencia de que el aferramiento (al propio cuerpo, a los seres queridos, a la propia vida) no es más que atadura y sufrimiento, es cuando empiezas a ver la existencia de una manera en la cual el miedo ya no te invade." ~

viernes, 10 de mayo de 2013

LA VIDA ES LO QUE FUE...!




La muerte no es nada.
No he hecho más que pasar al otro lado.
Yo sigo siendo yo. Tú sigues siendo tú.
Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.


Dame el nombre que siempre me diste.
Háblame como siempre me hablaste.
No emplees un tono distinto.
No adoptes una expresión solemne ni triste.
Sigue riendo de lo que nos hacía reír juntos…
Reza, sonríe, piensa en mí, reza conmigo.


Que mi nombre se pronuncie en casa como siempre lo fue,
Sin énfasis ninguno, sin huella alguna de sombra.
La vida es lo que siempre fue: el hilo no se ha cortado.
¿Por qué habría yo de estar fuera de tus pensamientos?


¿Sólo porque estoy fuera de tu vista?
No estoy lejos, tan sólo a la vuelta del camino…
Lo ves, todo está bien…
Volverás a encontrar mi corazón, volverás a encontrar su
Ternura acendrada.
Enjuga tus lágrimas, y no llores si me amas. (San Agustin)


VÍA BRISA ANDINA

miércoles, 26 de septiembre de 2012

LA MUERTE ESA GRAN CONSEJERA...♥


MASNAWI

En el nombre de Dios. El Clemente. El Misericordioso
Djalal-ad-Din al Rumi (siglo XIII)




A partir del instante en que viniste a este mundo de la existencia,

se puso una escalera frente a ti para que pudieras huir.

Primero fuiste mineral, luego te convertiste en planta;

más tarde fuiste hombre, dotado de conocimiento, razón y fe.

Considera este cuerpo que ha salido del polvo: ¡Cuánta perfección ha adquirido!

Cuando hayas trascendido la condición del hombre, sin duda te convertirás en un ángel.

Entonces, ya no tendrás nada que ver con la tierra y tu casa será el cielo.

Pero supera también la condición de ángel y penetra en este océano para que tu gota de agua pueda convertirse en un mar.


Un fuerte abrazo desde Eneadanza: Las Danzas Sufíes para el Cambio
ÁNGEL LAFUENTE

sábado, 1 de septiembre de 2012

LA MUERTE NO EXISTE...Omraam Mikhaël Aïvanhov...♥

Image du Blog hadrianus.centerblog.net 

"En cierto modo, la muerte no existe: está contenida en la vida,
sólo es un cambio del plano y de vestidos, con el fin de que
nosotros progresemos en la comprensión de la vida.

Cada vez que un comediante debe interpretar un nuevo papel,
cambia de traje, así como de pareja, y este nuevo papel le
enseña algo más sobre sí mismo y sobre los demás. Pues bien,
nosotros tampoco podemos eternizarnos en un papel y, después de
un cierto tiempo, debemos dejar la escena del mundo. A esta
salida de escena se la llama la muerte, pero en realidad sólo
existe la vida ininterrumpida. El comediante continúa viviendo
tras el espectáculo… Es necesario habituarse a ver la
existencia como una continuidad. Los humanos tienen la mala
costumbre de trazar por todas partes fronteras; fronteras entre
lo espiritual y lo material, entre la vigilia y el sueño, entre
la vida y la muerte… No, la existencia es una. "

Omraam Mikhaël Aïvanhov

viernes, 25 de mayo de 2012

USTED VIVE ETERNAMENTE...LA MUERTE NO EXISTE...♥




La muerte es la noche del alma. En presencia de la vida eterna morir es el día eterno del alma.

La pregunta que aquí se plantea entonces es: ¿Por qué se atemorizan tantas personas de lo que denominamos muerte? ¿Por qué el espanto, el miedo y la represión de aquello que, no obstante, para cada persona está determinado de forma natural? ¿Es esta imagen de la muerte, que en algunas personas desencadena horror, pánico o una desesperación imposible de contener, una imagen deforme, un producto del no-querer-saber, la consecuencia de un malen-tendido con respecto a lo que es la vida? ¿Cuál es el motivo de esto?

Puesto que por lo general muchos hombres no se orientan de forma cósmica, ni se ocupan de la energía universal inagotable, ni miran más allá de la existencia material, el fenómeno de morir les infunde miedo.

La vida no puede dejar de vivir. La vida es una corriente fluente de luz, de energía divina, que fluye ininterrumpidamente y de forma inagotable. Ninguna energía se pierde.

Nuestro nacimiento trajo ya consigo el fallecer, pues toda vida humana tiene alguna vez un final, al que los hombres llaman muerte. El morir, la llamada muerte, está entonces condicionada por la naturaleza y es tan natural como nuestro nacimiento.

Quien niega a Dios, la Vida, se ha cerrado a la luz. Se ha establecido en el reino de las sombras, en la ignorancia espiritual, en la irrealidad. No percibe más la vida como tal, sino que está espiritualmente ciego, es decir, espiritualmente muerto. La «muerte» es entonces la oscuridad del alma. Por el hecho de que muchas personas ven la muerte como el «fin» de la vida, en la Tierra, en esta existencia, hay muchos muertos espirituales, y en el Más allá muchas, muchísimas almas muertas espiritualmente.

Con nuestro hacer y dejar de hacer estamos sometidos a la ley de «causa y efecto», de «siembra y cosecha».

Los contenidos de nuestro comportamiento –aquello que a menudo de forma no admitida actúa en nuestros sentimientos, sensaciones, pensamientos, palabras y actos, en la llamada de nuestra conciencia, en la reacción de nuestro sistema nervioso– son indicios de lo que está en la raíz del complejo miedo.

Si fuera suficiente sólo con creer, Dios no nos habría dado los Diez Mandamientos a través de Moisés, ni Jesús Sus enseñanzas, que traen el Cielo a los hombres, si éstos las siguen. Si bastara tan sólo con creer, el Eterno nos habría aconsejado con seguridad: Con sólo creer ya es suficiente; permanece ciego.

«Muerte» es una palabra con la que dejamos fuera a la vida.

Lo divino, lo positivo, la conciencia, viene a nosotros a través del alma. Así es simplemente. El amonestador, el palpitar divino, la conciencia, es el Espíritu eterno, que es la vida eterna.

Si prestamos oídos a lo divino, a la conciencia pura, ésta nos conducirá hacia adelante, de regreso al hogar eterno, hacia lo absoluto, al SER espiritual puro, que es desde donde otrora partimos, y donde algún día viviremos de nuevo eternamente. El camino de nuestra alma hasta allí pasa por el «Más allá», por los ámbitos de purificación.

Quien aprende a oír y sentir lo que le aconseja su conciencia, pues la conciencia que procede del alma es siempre lo bueno, y quien se ocupa de ello para hacer en adelante lo bueno, de él se desprenderá el miedo paulatinamente; se sentirá libre y llevado por una fuerza buena que le da seguridad y apoyo desde el interior y que le hace feliz. Es la fuente originaria, Dios.

Cada vida terrenal es un gran regalo proveniente de la gracia, amor y amparo infinitos del Eterno a Su hijo. Cada persona está en una escuela terrenal para confrontarse con la vida.

Si ustedes actúan consecuentemente conforme a su buen conocimiento de causa, si se encuentran por tanto en sintonía con la verdadera enseñanza de Jesús, con ello Le tienden la mano a Él, Cristo, que está de su lado con Su luz, Su amor y sabiduría. Entonces serán guiados también cada vez más por las fuerzas buenas y luminosas de la vida y se encontrarán bajo buen amparo.

Quien esté dispuesto a cuestionarse, a examinarse a fondo y reconocerse en las situaciones del día, saldrá ganando. Sus propios errores y desaciertos le asustarán cada vez menos; él analizará, pondrá las cosas en claro, aprenderá de la situación y seguirá adelante. Esto tiene como resul-tado una conciencia tranquila, y con ello seguridad, serenidad y la estabilidad en el propio interior.

La palabra «muerte» es para la Iglesia un instrumento de martirio, con el que aquellos que han hecho insoportable la vida al hombre sometido a la Iglesia, al moribundo mantenido en la ignorancia, oprimido por sus culpas, atormentado por el miedo y angustiado ante la muerte, le sacan de los bolsillos lo último que posee, hasta que éste al final se pone la mortaja de muerto que ya no tiene más bolsillos.

Debería hacérsenos consciente: ningún hombre puede dejar su vida terrenal a cargo de otro, tampoco de una religión externa. El gran Espíritu llama a cada ser humano a hacerse más fino, a ennoblecer su carácter. Para que esto nos resulte tenemos la sabiduría de Dios en Sus Manda-mientos y en las enseñanzas del Sermón de la Montaña de Jesús, el Cristo, y hoy nos es ofrecido todo el espectro del amplio abanico de las más elevadas enseñanzas divinas, una y otra vez en nuevas variaciones, aplicables en la vida diaria de cada uno.

La reencarnación, el volver a tomar un cuerpo, da pues al nuevo hombre la posibilidad de reparar, es decir, compensar errores que ha hecho en existencias anteriores.

Debido a que con cada encarnación queda tapada la capacidad de recuerdo de las existencias an-teriores, cada vida terrenal es como algo totalmente nuevo.

En Dios, el eterno Creador del infinito, tiene lugar, por consiguiente, la transformación y remodelación, y no la destrucción.

En todo el infinito no hay nada muerto. Todo es energía, y energía es vida. La vida traspasa tanto el Más allá como la vida en la Tierra.

La corriente de vida universal, también llamada energía universal, la vida, no conoce ninguna interrupción. La vida es inextinguible.

Vida es energía, fuerza propulsora. A causa de la impulsión de la energía se desarrollan los procesos de la vida.

También la corriente de energía que denominamos nuestra respiración es energía universal.

Con nuestra respiración estamos conectados al universo, a la corriente universal.

Todo lo que viene de Dios como, por ejemplo, la respiración, que es la vida del alma y de la envoltura mortal, del hombre, vuelve de nuevo al Espíritu, a la vida. El Espíritu, la vida en el alma, atrae a través de ella la respiración hacia sí y, después del último espirar del hombre, la vuelve a hacer fluir en otro ritmo al alma. Esto significa que después del último espirar de la persona el alma inspira, y sigue respirando en otro ritmo.

Según sea cómo pensemos y nos comportemos (como seres humanos), en nosotros tienen lugar procesos que conducen bien al refinamiento e irradiación de nuestra alma y también de nuestro cuerpo físico, o bien, por el contrario, a un oscurecimiento, a causa de lo cual alma y cuerpo descienden a una vibración más baja.

Nuestra alma se encuentra cerca de la glándula pituitaria. Como hemos escuchado, el cuerpo etéreo del ser espiritual puro –de ahí que también el alma, que surgió de él– está formado de una estructura espiritual de partículas.

Las capas del alma son la consciencia del hombre; éstas se agrupan en el cuerpo físico en los denominados centros de consciencia, que están distribuidos cerca de la espina dorsal. Las capas del alma, los centros de consciencia, traspasan con su irradiación cada célula, cada elemento bá-sico del cuerpo físico. El estado de consciencia del hombre es el resultado de la irradiación del alma. La irradiación global es el aura del hombre.

Estas intensidades de radiación, las capas energéticas del alma en el cuerpo, forman también, entre otras cosas, la cinta informativa entre hombre, alma y las constelaciones de planetas correspondientes de los reinos de las almas de sustancia más fina, en los que está registrado lo que el ser humano ha introducido en su interior. Esta cinta de unión, al mismo tiempo de infor-mación, es denominada también cordón de plata o cordón umbilical espiritual. Esta cinta ener-gética es también, por decirlo así, una especie de canal de dolor.

Cuando se producen entonces intervenciones en el cuerpo, como, por ejemplo, una autopsia o incluso una extracción de órganos, puede ser que la persona a la que se le realiza esa operación perciba de forma dolorosa esa autopsia o incluso la extracción de órganos a través del transmisor de dolor, el cordón de información. Esta persona sufre entonces de forma indecible.

Precisamente el proceso de extraer un órgano es algo que el aparentemente muerto lo vive, ya que el cuerpo del que se dice que ha fallecido no debe estar totalmente muerto durante la extracción del órgano, porque si es así, el órgano que se ha quitado no podrá ya ser utilizado para uso médico-quirúrgico… Esta situación tan espantosa es lamentablemente con mucha frecuencia una realidad amarga y dolorosa.

Si un alma toma cuerpo terrenal, esto es, va a la encarnación para vivir como ser humano en esta existencia, trae entonces consigo su tiempo terrenal, la duración de su vida terrenal. Ésta comienza con el nacimiento y termina con el fallecimiento, la denominada muerte.

El alma ve su red de conexión con personas, lo que ella causó a otros y como éstos la trataron. En el cuerpo de alma ella siente el sufrimiento o el pesar –todo lo que ocasionó a sus semejantes de aquel tiempo, pero también a los animales y a la naturaleza. Esta experiencia propia le da la posi-bilidad de arrepentirse de lo que está registrado en estas envolturas del alma o en aspectos de las envolturas del alma. Según sea la carga, en la envoltura activa del alma o en las envolturas del alma se encuentra también la tendencia hacia una encarnación siguiente, para arrepentirse como ser humano de aquello con lo que se cargó, y purificarlo, y que al fin y al cabo es lo que caracteriza a la persona.

Ya en pocos años terrenales el alma tiene la oportunidad de liberarse de alguna que otra carga, aunque sin duda existe también la posibilidad de que se cargue nuevamente en lo terrenal. Los pros y contras de la encarnación puede sopesarlo de antemano en los reinos de las almas con su ser protector o un ángel de enseñanza. Éste le da a entender también el sentido y finalidad de la vida terrenal, su tarea. De este modo el alma puede decidirse. Ningún alma va a la encarnación sin ser instruida, tanto si desea oírlo y aceptarlo como si no.

El morir, para seguir viviendo de otra forma, es parte de la vida terrenal.

La vida terrenal es valiosa. Esto deberíamos tenerlo a menudo en cuenta: frente a cada error que cometemos se encuentran las correspondientes virtudes y fuerzas afirmadoras de la vida que podemos desarrollar afirmándolas y cumpliéndolas. Depende siempre de nosotros qué fuerzas dejamos que se vuelvan activas.

Toda agonía es una lucha de la persona con su alma. El hombre quiere conservar «la vida», la que, sin embargo, se encuentra en el alma, la vida del alma inmortal, que entonces toma para sí la vida, el hálito vital.

Las personas que han vivido conscientemente, experimentan durante el proceso de la muerte cómo se forma en ellos un puente de luz, que les transmite el deseo de atravesar el puente.

Si el alma se ha separado totalmente de su envoltura mortal, se encuentra entonces en otro estado físico. Tiene una forma, un aspecto que se asemeja a la humana, pero su estructura material, es decir, su consistencia, es más fina y luminosa.

Después de la muerte el alma permanece por lo general junto a su cuerpo. Ella lo puede ver, es decir, al mismo tiempo iluminarlo, incluso quizás irradiarlo cuando todavía está caliente, pero ya no lo puede mover ni tampoco puede expresarse a través de la materia densa que ha muerto, por medio del cuerpo.

Tras el abandono del cuerpo, el alma ve en sus envolturas del alma activas a algunos de sus parientes fallecidos. Los ve así como ella los vio cuando era un ser humano, los que antes también eran personas, y que según sean las circunstancias, es decir, según la relación que tuvo con ellos y viceversa, la saludan y le dan la bienvenida en el otro mundo.

Y cómo será la vida ulterior del alma después de la existencia terrenal, depende de la gravedad de la carga, o bien, del grado de su traslucimiento.

Hagámonos conscientes: el «cielo» y el «infierno» son estados de consciencia que nosotros mismos nos creamos.

Las almas atadas a la Tierra permanecen a menudo largo tiempo como almas entre las personas. Se cuelgan a personas, es decir, las ocupan y poseen y las empujan a determinadas acciones negativas aprovechando todas las tendencias contrarias a la ley de Dios y que son demasiado humanas para sus sugestiones, manipulaciones y para manejarlas.

Deberíamos reconocer que todo aquello que nos sucede, sea positivo o negativo, es bueno para algo y nos puede servir para algo mejor aún si al trabajar en nosotros encontramos lo positivo en lo negativo, lo afirmamos y purificamos lo que es contrario a la ley de Dios. Quien desarrolla las fuerzas positivas, obrando en base a ellas, tiene una llave en la mano así como el instrumento para vivir de forma verdadera. Con este reconocimiento esa persona puede superar la muerte espiritual.

Obra sabiamente aquel que aprovecha el tiempo terrenal para desenterrar y acrecentar el verdadero tesoro, el tesoro del interior, dando lo bueno que viene de Dios, y aspirando a regalar alegría interna. Quien en verdad desentierra el tesoro de la vida, lo conserva más allá de los días terrenales y más allá de la muerte.



http://www.universelles-leben.org/cms/es/quienes-somos/el-mensaje-de-la-verdad/usted-vive-eternamente-la-muerte-no-existe.html

lunes, 7 de mayo de 2012

MAESTRO DINOS SOBRE EL MISTERIO DE LA MUERTE...♥


Y aquella tarde el horizonte era un aleteo.Se oian hasta los pasos del silencio al subir por los caminos que dan a las murallas.

Y el hermano Sol parecia un caqui maduro que caia lentamente de las ramas del cielo en los brazos de las montañas:

Abul Beka sentado a la orilla del Guadalevin,junto con sus hermanos,contemplaba el rizo de sus aguas jugando por entre las piedras.

Uno de ellos le pregunto: Maestro dinos sobre el misterio de la muerte.

Y abul Beka guardó silencio por unos momentos,como recordando,y después les dijo:

Una vez iba una oruga paseando por la rugosa superficie de un tronco. La vio una mariposa y posándose ante ella le dijo: “Hola, hermana delpasado. ¿Por casualidad sabes tú que vendrán en el futuro días en que abandonando esa envoltura terrena te hagas voladora como yo y asciendas hacia el cielo?” Y la oruga le dijo: “Sí. Eso es lo que me enseñaron mis padres y a ellos les enseñaron mis abuelos. Decían que después de ésta hay otra vida donde podemos liberarnos de las cadenasde la tierra y ascender alados a nuevas dimensiones. Mas yo no lo creo, y aunque en mis días y en mis noches pienso que camino hacia algo,mi imaginación se para en este plano donde adoro el latido de la savia y el palpitar de las hojas cuando me acarician los pies”.Entonces la mariposa se fue hacia arriba y desapareció. Pasaron varios días, que fueron años para la oruga, y ésta notó que se le venía el final. Se fue hacia una rama saliente de pino y cuando se ponía el sol hizo su tumba de seda,acostándose para esperar la venida de la muerte.

Y con el tiempo llegó la primavera de su naci-miento como mariposa, extendió sus alas y rauda se ensimismó en el aire y dio sus primeros aleteos hacia el sol de la mañana. Y cuando volaba vio a una oruga que subía trabajosamente por un tronco y posándose delante de ella le dijo: “Hola, hermana del pasado. ¿Por casualidad sabes tú que vendrán en el futuro días...?”.Abul Beka-Dialogos-

martes, 31 de enero de 2012

TRANSFERENCIA...♥



Después de todo, la muerte es una gran farsante.
La muerte miente cuando anuncia que se robará la vida,
como si se pudiera cortar la primavera.

Porque al final de cuentas,
la muerte sólo puede robarnos el tiempo,
las oportunidades de sonreír, de comer una manzana,
de decir un discurso, de pisar el suelo que se ama,
de encender el amor de cada día, de dar la mano,
de tocar la guitarra, de transmitir esperanza.

Sólo nos cambia los espacios.
Los lugares donde extender el cuerpo,
bailar bajo la luna o cruzar a nado un río,
habitar una cama, llegar a otra vereda,
sentarse en una rama,
descolgarse cantando de todas las ventanas.

Eso puede hacer la muerte.
¿Pero robar la vida?... Robar la vida no puede.
No puede concretar esa farsa… porque la vida…

La vida es una antorcha que va de mano en mano,
de hombre a hombre, de semilla en semilla,
una transferencia que no tiene regreso,
un infinito viaje hacia el futuro, como una luz
que aparta irremediablemente las tinieblas.

domingo, 18 de diciembre de 2011

EL CUENTO DE LA LIBÉLULA...♥


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La muerte no es más que un cambio de misión. León Tolstoi.

En el fondo de un viejo estanque vivía un grupo de larvas que no comprendían por qué cuando alguna de ellas ascendía por los largos tallos de lirio hasta la superficie del agua, nunca más volvía a descender donde ellas estaban.

Se prometieron una a otra que la próxima de ellas que subiera hasta la superficie, volvería para decirles a las demás lo que le había ocurrido.

Poco después, una de dichas larvas sintió un deseo irresistible de ascender hasta la superficie. Comenzó a caminar hacia arriba por uno de los finos tallos verticales y cuando finalmente estuvo fuera se puso a descansar sobre una hoja de lirio. Entonces experimentó una transformación magnifica que la convirtió en una hermosa libélula con unas alas bellísimas. Trató de cumplir su promesa, pero fue en vano. Volando de un extremo al otro de la charca podía ver a sus amigas sobre el fondo. Entonces comprendió que incluso si ellas a su vez hubieran podido verla, nunca habrían reconocido en esta criatura radiante a una de sus compañeras.

El hecho de que después de esa transformación que llamamos muerte no podamos ver a nuestros amigos ni comunicarnos con ellos no significa que hayan dejado de existir.Walter Dudley Cavert.Tomado del libro: “Cuentos Para Crecer Y Curar”.Michel Dufou
r

martes, 21 de junio de 2011

LA MUERTE ES EL PRINCIPAL AGENTE DE CAMBIO DE LA VIDA...CUENTO CORTO






Steve Jobs
Cuando Juan tenía cuatro años, un día le pregunto a su padre que donde estaba su papá y, éste le contesto que había muerto. Mirando al techo del dormitorio, le contó que se había ido al cielo. Así, cada vez que venía alguien a casa y le contaba que su abuelito se había muerto le llevaba al dormitorio de sus padres y le señalaba el techo.
Entonces, su padre decidió explicarle que no se refería al techo de la habitación sino al cielo. A partir de aquí siempre que viajaba en avión, lo primero que hacía era bajar la ventanilla… ¡¡No me extraña, siguiendo su lógica, cualquiera se expone!!
327153_clouds_1.jpg327153_clouds_1.jpgSu obsesión por la muerte fue creciendo de tal forma que tenía pavor hasta de ir al colegio, donde un niño mayor le había amenazado con matarlo si le volvía a ver en “su” tobogán…
Muchas noches se despertaba en medio de una pesadilla e iba corriendo a la cama de sus padres increpándoles con miles de preguntas, ¿de donde venimos?, ¿por qué estamos aquí?, ¿a donde vamos cuando morimos?
La noche del séptimo cumpleaños de Juan, se levanto sobresaltado y se fue a la cama de su madre donde tuvieron una interesante conversación:
- Mamá, algún día tú moriras…
- Todos los días morimos de alguna manera, Juan. Hace tiempo yo era un bebé y ahora soy una mamá. Nunca volveré a ser bebé, como tal he muerto, mi cuerpo, mi voz, mis ideas de bebé… murieron dando paso a lo que pienso y soy hoy. 
- Pero mamá, ¿Qué pasa cuando mueres?, ¿donde vas?
- A ningún sitio Juan. Tú hoy has cumplido siete años, así que podríamos decir que el Juan de seis años murió anoche y aquí sigues…
- ¿Y qué pasa con el cuerpo?
- El cuerpo está en constante cambio, hasta la última célula se regenera, podríamos decir que cada seis meses tenemos un cuerpo nuevo. Cuando no permitimos este cambio, el cuerpo enferma

sábado, 18 de junio de 2011

LA IMPERMANENCIA...

Para empezar a privar a la muerte de su mayor ventaja sobre nosotros, adoptemos una actitud del todo opuesta a la común; privemos a la muerte de su extrañeza, frecuentémosla, acostumbrémonos a ella; no tengamos nada más presente en nuestros pensamientos que la muerte. No sabemos dónde nos espera la muerte: así pues, esperémosla en todas partes. Practicar la muerte es practicar la libertad. El hombre que ha aprendido a morir ha desaprendido a ser esclavo.
Montaigne

martes, 14 de junio de 2011

LA MUERTE...


La muerte es el principal agente de cambio de la vida,
retira lo viejo para dejar sitio a lo nuevo.
Si vives cada día como si fuera el último,
algún día tendrás razón”
Steve Jobs