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miércoles, 10 de diciembre de 2014

NOSTALGIA....♥



A veces te sientes como un arado que barre siempre el mismo surco y piensas que el trabajo sería más blando si caminaras en compañía.


A veces te enredas en la nostalgia de lo que dejaste atrás y, así como el agua busca su nivel tu sangre tira y lleva lejos tu memoria.


Miras por sobre el hombro y recuerdas a tus amigos, tu vieja casa, tu ayer o ese alguien especial para ti.


Puedes llegar a maldecir tu decisión de comenzar el camino y te pierdes en los "cómo hubiera sido si..."


Otras veces encuentras injusto el precio de tu soledad y revuelves en los pliegues de tu pasado como quien busca monedas en los bolsillos de un muerto.


Tu mente menor inventa recuerdos y fabrica dialogos que lo expliquen todo: respondes a preguntas que nunca te hicieron e interrogas a quien no tuviste coraje de preguntar.


Pero descubres que no hay risa que devuelva lo perdido, lo llorado, ni dé verde a lo marchito. ¿Pero tú, buscador, estás seguro de haber perdido?


Cuidado: Tú no vives de recuerdos sino que los recuerdos viven de ti. Son miles de bocas que devoran la fuerza que necesitas para seguir adelante. Te digo que no existe nada de malo en esos sentimientos en tanto no te dejes sofocar por los sentimientos.


Si esto sucede es porque estás olvidando estás no-recordando.


Dime: ¿De quién te acuerdas cuando te acuerdas de ti? ¿Del niño que corría entre los árboles? ¿Del joven que soñaba con viajes lejanos? ¿De lo que fuiste ayer?


Todas esas vivencias tiene la marca de lo fugaz: están escritas en tu memoria como la sombra que un pájaro en vuelo deja sobre el agua. Pero recordarse de sí no quiere decir tener memoria. La memoria y el olvido son funciones de tu mente menor en cambio el recuerdo de sí pertenece al ser profundo.


Escucha: tú no has renunciado a amar por seguir la vía sin embargo puede parecerte que por seguir la vía has dejado de amar.


Recuerda bien, buscador no sea cosa que lo que crees que has perdido sea sólo otro juego de tu mente así como tus recuerdos emotivos pueden ser sólo reflejos condicionados y la historia que añoras un invento de tu nada.


Observa qué curioso: Ciertas cosas llegan a tu vida cuando ya no las precisas. Arriban con un retardo inexplicable cuando la cola de tu ilusión ya dio vuelta en la esquina.


Un amor demasiado grande y por lo tanto insostenible para tu miedo de amar nunca te embiste al mismo tiempo que su fulgor. Primero te encandila y te hace soñar después nace en ti el deseo de poseerlo. Entonces desaparece se va de tu vida.


En realidad son cosas que te protegen de ellas mismas y te ponen a salvo del riesgo de su presencia por eso a veces tienes la sensación que alguien golpea demasiado tarde a tu puerta.


En el fondo se trata de un acto oculto de respeto y de protección porque el objeto o el afecto que deseabas puede volver a ti pero no en el momento del deseo sino cuando comprendas que puedes vivir sin él.


El buscador no cree en el amor eterno sino en el eterno amor.


Por eso, si recuerdas una gran amistad o un gran amor hazlo con la delicada alegría de los amigos que amaron no con la posesividad de los insatisfechos.


Abre las manos del alma y deja andar su recuerdo como si liberaras una paloma cautiva. Esto tambien te servirá para aprender.






Mario Corradini.


"El buscador".

EL BUSCADOR...(CUENTO CORTO).....!!!!!!

Esta es la historia de un hombre al que se definiría como un
buscador. Un buscador es alguien que "busca", no necesariamente es
alguien que "encuentra". Tampoco es alguien que sabe qué es lo
que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una
búsqueda.
Un día el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él
había aprendido a hacer caso riguroso a esas "sensaciones" que venían
de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y
partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos,
diviso Kammir a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una
colina a la derecha del sendero le llamo la atención. Estaba tapizada
de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y
flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de cerca
pequeña de madera lustrada; una portezuela de bronce lo invitaba a
entrar.
De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación
de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspasó el
portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que
estaban distribuidas como al azar entre los árboles. Dejó que sus
ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso
multicolor.
Sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió sobre una
de las piedras, aquella inscripción: "Abedul Tare. Vivió 8 años, 6
meses, 2 semanas y 3 días". Se sobrecogió un poco al darse cuenta de
que esa piedra no era simplemente una piedra; era una lápida. Sintió
pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese
lugar.
Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de
al lado, también tenia una inscripción. Se acercó a leerla.
Decía: "Llamar Kalib. Vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas". El
buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar
era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían
inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del
muerto. Pero lo que lo contactó con el espanto fue comprobar que, el
que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba los 11 años.
Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.
El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó. Lo miró llorar
por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún
familiar. No, ningún familiar -dijo el buscador- ¿Qué pasa con este
pueblo?, ¿qué cosa tan terrible hay en esta ciudad?. ¿Por qué tantos
niños muertos enterrados en este lugar?. ¿Cuál es la horrible
maldición que pesa sobre esta gente, que los ha obligado a construir
un cementerio de chicos?.
El anciano sonrió y dijo: Puede usted serenarse. No hay tal
maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le
contare:
Cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta,
como ésta que tengo aquí, colgando del cuello. Y es tradición entre
nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta
intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella… a la
izquierda, qué fue lo disfrutado; a la derecha, cuánto tiempo duró
ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella?, ¿cuánto tiempo
duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?… ¿una semana?,
¿dos?, ¿tres semanas y media?. Y después, la emoción del primer beso,
¿cuánto duro?, ¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una
semana?. ¿Y el embarazo o el nacimiento del primer hijo?, ¿ y el
casamiento de lo amigos?, ¿y el viaje mas deseado?, ¿y el encuentro
con el hermano que vuelve de un país lejano?, ¿Cuánto tiempo duró el
disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?.
Así vamos anotando en la libreta cada momento. Cuando alguien se
muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de
lo "disfrutado", para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para
nosotros… ¡el único y verdadero tiempo vivido!.

viernes, 22 de agosto de 2014

"El buscador es aquel que está en busca de sí mismo.”



Abandonen todas las preguntas, excepto una: “¿Quién soy yo?” Después de todo, el único hecho del que usted está seguro es de que usted “es”. El «yo soy» es cierto, el "yo soy esto" no es. Lucha por averiguar qué es lo que eres en realidad.

Para saber lo que usted es, usted debe primero investigar lo que no es. Descubra todo lo que usted no es (el cuerpo, los sentimientos, los pensamientos, el tiempo, el espacio, esto o aquello). Nada concreto o abstracto de lo que usted percibe es usted. El acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe.
Cuanto más claramente usted entienda que en el plano de la mente usted sólo puede ser descrito en términos negativos, más rápidamente llegará al final de su búsqueda y se dará cuenta de que usted es el Ser Ilimitado (el “Atman” o Ser Interior Imperceptible) . "

Sankara Bhagavadpada"