Mostrando entradas con la etiqueta DESAYUNO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DESAYUNO. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de julio de 2013

¿Por qué los americanos desayunan huevos con bacon?



El post de hoy lo escribo con un cariño especial por tratarse del desayuno favorito de mi padre y del fundador de las Relaciones Públicas, Edward Bernays.

Cuando pensamos en un desayuno consistente en huevos con bacon directamente lo asociamos con EE.UU. De hecho, si viajas al otro lado del charco verás que el desayuno clásico en todos los bares, cafeterías o restaurantes es el citado. Pero ¿por qué los americanos desayunan huevos con bacon? Porque Bernays lo dijo…

Edward Bernays convenció a las grandes corporaciones americanas de que podía conseguir algo que entonces sonaba asombroso: que los consumidores compraran cosas que no necesitaban. Lo haría vinculando los productos que ellos hacían en las fábricas, a sentimientos y deseos inconscientes del ser humano.

Uno de sus múltiples clientes fue Beech-Nut Packing Company, una empresa dedicada a la distribución de productos cárnicos empaquetados, siendo el bacon su producto estrella. El objetivo de la contratación de Bernays era aumentar el consumo de bacon entre los norteamericanos. Por aquel entonces, el trabajador medio de EE.UU no tenía mucho tiempo para dedicarle al desayuno y tomaba un café o zumo rápido y una o dos tostadas. Sin embargo, en la cultura británica sí estaba bastante presente el bacon en el desayuno. Así que la idea de Bernays fue encaminarlo por ahí.
La estrategia fue la siguiente: Según un estudio, la primera comida del día debería ser la más contundente. Aprovechando que esta recomendación ya era conocida por la población, Bernays preguntó a unos cuantos médicos si firmarían una carta en la que secundaran que desayunar fuerte era mucho más saludable que comer cualquier cosa ligera. Todos dijeron que sí, así que la misma carta la remitió a un total de 5.000 médicos por todo el país, con el añadido, aquí es donde viene su toque ingenioso, de que un ejemplo de desayuno contundente podría ser huevos con bacon.

Una abrumadora mayoría se decantó por el desayuno contundente y Bernays distribuyó los resultados de su estudio entre las agencias de prensa simplificándolo todo con el titular “5.000 médicos recomiendan desayunar huevos con bacon”. Cientos de periódicos publicaron el estudio, y nació el método del anuncio de “si no me haces caso a mí, por lo menos haz caso a los expertos”, la versión moderna ahora suele ser “9 de cada 10 dentistas recomiendan”… y mucha gente se pregunta quién es ese dentista díscolo que va a contra-corriente.

El asunto se convirtió en tema de conversación y en objeto de charlas y conferencias, de modo que al final acabó calando en la opinión pública. Bernays consiguió modificar los hábitos alimenticios de toda una nación e incrementar las ganancias de quien le había contratado.

Como acabamos de ver, Bernays contó con la colaboración espontánea y desinteresada de médicos, agencias de prensa, periódicos, comités ciudadanos de salud pública, etc. Todos estos conformaron una nube que incesantemente arrojaba sus gotas sobre la opinión pública desde innumerables puntos, envolviéndola y empapándola con esas ideas. Porque una de las claves de las relaciones públicas es precisamente esa: Para que sea efectiva todas las acciones deben estar enlazadas, coordinadas de manera que alcancen a la opinión pública a través del mayor número posible de vías, para que se corroboren unas a otras pues, como decía Bernays: «Ciertos estímulos repetidos con frecuencia pueden crear un hábito o la mera reiteración de una idea puede crear una convicción».
VÍA YO EVOLUCIONO

domingo, 5 de mayo de 2013

DESAYUNO...RIIIINNNNGGGGG...!!!!



RIIINNNGGGG!!!!!!!!!
Suena el despertador y el cerebro empieza a preocuparse:
"Ya hay que levantarse y nos comimos todo el combustible'"..............
Llama a la primera neurona que tiene a mano y manda mensaje a ver qué disponibilidad hay de glucosa en la sangre. Desde la sangre le responden:' Aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más'.

El cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la neurona mensajera: 'De acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver qué tiene en reserva'. En el hígado consultan la cuenta de ahorros y responden que 'a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos'.

En total no hay sino cerca de 290 gramos de glucosa, es decir, alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si se nos ocurre desayunar.

Si estamos apurados o nos resulta insoportable comer en la mañana, el pobre órgano tendrá que ponerse en emergencia: 'Alerta máxima: nos están tirando un paquete económico.

Cortisona, hija, saque lo que pueda de las células musculares, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel'.
La cortisona pondrá en marcha los mecanismos para que las células se abran cual cartera de mamá comprando útiles, y dejen salir sus proteínas. Estas pasarán al hígado para que las convierta en glucosa sanguínea. El proceso continuará hasta que volvamos a comer.

Como se ve, quien cree que no desayuna se está engañando: Se come sus propios músculos, se auto devora. La consecuencia es la pérdida de tono muscular, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia para obtener combustible y alimento.

¿Cómo afecta eso nuestro peso?

Al comenzar el día ayunando, se pone en marcha una estrategia de ahorro energético, por lo cual el metabolismo disminuye. El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por unos días, así que toma las medidas restrictivas más severas.

Por eso, si la persona decide luego almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de 'grasa de reserva' y la persona engordará.
La razón de que los músculos sean los primeros utilizados como combustible de reserva en el ayuno matutino se debe a que en las horas de la mañana predomina la hormona cortisol que estimula la destrucción de las proteínas musculares y su conversión en glucosa.

ASÍ QUE YA LO SABES AHORA...NUNCA MÁS SALGAS SIN DESAYUNAR, TU ORGANISMO TE LO AGRADECERÁ Y COMPENSARÁ CON MAYOR SALUD, MISMA QUE PODRÁS DISFRUTAR VIVIENDO MÁS TIEMPO Y SANO PARA QUE CONVIVAS CON TUS SERES QUERIDOS... DESAYUNADO TEMPRANO, LLEVARÁS ENERGÍA SUFICIENTE MISMA QUE TE AYUDARÁ A QUE TU MENTE SEA MÁS ÁGIL, TUS PENSAMIENTOS MÁS ESPONTÁNEOS, TU CUERPO MÁS RELAJADO, CON MAYOR FACILIDAD DE MOVIMIENTO Y POR LÓGICA... TE ESTRESARÁS MENOS.

Fuente: Dra. Daniela Jakubowic (Endocrinóloga)