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martes, 29 de junio de 2021

LOS POBRECITOS YOES





Para abrirnos a la totalidad de nosotras mismas, necesitamos descubrir y aprender a soltar a los "pobrecitos yoes" que nos tientan a seguir escuchando historias de carencia, escasez , sufrimiento y abandono, entre otras cosas...".


Lorena Ciocale.

viernes, 13 de noviembre de 2020

YOES

 


jueves, 7 de noviembre de 2019

LOS POBRECITOS "YOES"


"Para abrirnos a la totalidad de nosotras mismas, necesitamos descubrir y aprender a soltar a los "probecitos yoes" que nos tientan a seguir escuchando historias de carencia, escasez , sufrimiento y abandono, entre otras cosas...".

Lorena Ciocale.

jueves, 31 de octubre de 2019

YOES


"Trate de comprender que lo que usted suele llamar 'Yo' no es Yo, sino que hay muchos 'Yoes', y cada 'Yo' tiene un deseo diferente. Trate de verificar esto. Usted desea cambiar, pero ¿que parte de usted tiene este deseo? Muchas partes de usted quieren muchas cosas, pero sólo una parte en usted es real. Sería muy útil que trate de ser más sincero consigo mismo."

-G. I. Gurdjieff

miércoles, 3 de diciembre de 2014

MORIMOS A CADA INSTANTE...♥



"En las circunstancias ordinarias, morimos a cada instante. Las influencias externas cambian y nosotros cambiamos con ellas, lo que significa que muchos de nuestros 'yoes' mueren. Si un hombre desarrolla en sí un 'Yo' hasta podrá sobrevivir la muerte del cuerpo físico. Si se hace patrón de su vida, puede hacerse patrón de su muerte."

-G. I. Gurdjieff

martes, 4 de diciembre de 2012

¿Quién decide: tu mejor o tu peor yo?

Las elecciones son una de las cosas que más nos cuestan. Hay indecisos crónicos, procastinadores (los que postergan actividades o decisiones sustituyéndolas por situaciones más irrelevantes y agradables), preocupados y dudosos varios. Hay quienes precipitan acontecimientos porque no soportan la espera y otros que esperan más allá de lo viable, precipitándose en el vacío. Hay inseguros insoportables y simuladores suaves, que esconden la ansiedad bajo una pátina de serenidad.


Las conductas más comunes para retrasar la decisión son:


- Querer tener la mayor cantidad de información posible.
- Pretender controlar cada situación con previsión suprema.
- Estar preparado totalmente.
- Desear que todos estén de acuerdo.
- Buscar aprobación.
- Ser detallista y exigente.
- Perseguir la solución perfecta.
- Poner la atención en lo que se perdería y no en lo que se ganaría.
- Creer que es una sentencia de vida o muerte, única y para siempre.
- Fantasear que cambiará todo mágicamente ya.


¿Qué verdades hay detrás de estas presunciones rígidas e infantiles?


- No podemos saber todo ni conocer anticipadamente los resultados.
- Es imposible controlar la enorme variabilidad de situaciones; la omnipotencia es una mala consejera. Además, con tanta obsesión, terminamos creando lo que tanto tememos.
- Cuando algo se presenta es porque estamos preparados para afrontarlo; lo que necesitemos extra lo aprenderemos en la marcha.
- Siempre habrá personas que tengan discrepancias; no hay nadie como nosotros así que el disenso es lo normal.
- Si no nos aprobamos, si dudamos, atraeremos individuos que lo expresarán por nosotros.
- La auto-exigencia es el mejor método para fallar, frustrarse y culparse.
- No existe la perfección en este plano, a menos que dispongamos que eso es perfecto para nosotros porque así lo decidimos.
- Perder algo es parte evidente del cambio: es aquello que debemos liberar para dar espacio a lo nuevo, a lo que mejorará nuestra vida.
- Dramatizar la decisión, imaginando consecuencias extremas, nefastas y definitivas es un engaño para postergar lo impostergable; sólo hace más difícil la situación, sin aportar nada útil. Nuevas oportunidades hay continuamente y podemos ir rectificando el rumbo a medida que avancemos y veamos más claramente el camino.
- Lo peor es engañarse con cambios instantáneos y mágicos, en los que seremos exitosos sin transformarnos ni crecer ni aprender. Las novedades se darán poco a poco, de acuerdo a tu capacidad y comprensión, sin pretender ni temer sucesos enormes e inmanejables.







Cuando no recurrimos a nuestros mejores aspectos para decidir o actuar, seguramente nuestros peores yoes (los que más intervienen con sus miedos y dudas) tomarán el mando y harán lo usual. Como dijo Einstein, “locura es hacer siempre lo mismo y pretender resultados distintos”.


Aunque estas observaciones anteriores son lógicas, no es con ellas que arrancarás. Sirven para calmar al Ego, pero la verdadera opción es confiar, descansar en que cada situación que se te presenta es a tu medida, enviada por tu Ser para tu mejor aprendizaje. Calmarte, aceptarlo, conectarte con tu interior, respirar, creer, entregarte son opciones valederas.


No se trata de tomar LA decisión, sino de tomar UNA decisión. El primer paso desencadenará los siguientes y serás llevado a tu camino del alma. Decide. No esperes el milagro: el milagro eres tú.
LAURA FOLETTO