martes, 1 de diciembre de 2015

¿LLEVAS LOS ZAPATOS MAS GRANDES QUE TUS PIES?...♥

 

Cuidado con tus zapatos, ni pequeños ni inmensos. No sé qué será peor pero muchas veces llevamos los zapatos más grandes que nuestros pies. Aparentar ser más de lo que somos es tan cansado como andar con zapatos grandes, pruébalo y verás lo que te costará andar. Y, todo para querer ser más que los demás y así ganar todas las partidas del juego. No te canses tanto queriendo actuar un rol que no es el tuyo, inventándote un personaje que no eres tú.

Mirémonos como somos realmente y abracemos lo que hay, al fuerte y al débil, al capaz y al torpe, al sabio y al ignorante, somos todos y cada uno de ellos. No queramos ser siempre el que más, demos cabida también a aquella parte nuestra que nos hace sentir vulnerable, poco a poco. Porque todos somos tan pequeñitos si nos comparamos con la inmensidad del Universo.

Y, tú, ¿llevas los zapatos más grandes que tus pies?



Mayte Saavedra, directora del Portal de Inteligencia Emocional

VÍA EL TRASTERO DE MI MENTE

BUEN DÍA...!


LA PARADOJA DEL CARCELERO...♥

Image du Blog hadrianus.centerblog.net


- Creo que tu hija es una persona muy inteligente.
- Pues no sé de qué le sirve la inteligencia, no hace más que darme dolores de cabeza, falta a clase, no aprueba y no me gusta sus amigos. En casa estamos de bronca diariamente, no es nada responsable, no te puedes fiar de ella, su cuarto lo tiene hecho un asco… y así podría estar diciendo cosas un par de horas.
- No es necesario. ¿Cómo crees que habéis llegado a esta situación?
- ¿Hemos? Yo no he hecho nada para que ella sea así. He criado a mis hijas igual, con mucho esfuerzo y sacrificios, yo sola, desde que mi marido me dejó. He tenido varios empleos a la vez, he trabajado más que una burra, no tengo amigos porque no tengo tiempo de ver a nadie… y cuando llego a casa, ¿qué me encuentro? ¿Acaso no merezco yo ser feliz? Al menos me merezco un poco de tranquilidad, un poco de descanso… pero sólo hay problemas…
- ¿No hay nada bueno en tu vida? ¿Nada rescatable?
- No. ¿Cómo quieres que haya algo bueno si lo que más quiero me hace sufrir así?
- Bueno, parece que haces responsable a tu hija de muchas cosas negativas en tu vida, y de que no se estén dando las condiciones para poder disfrutar de las positivas.
- ¿Dónde ha aprendido a ser así? En casa lo que ha visto es trabajo, responsabilidad, esfuerzo y sacrificio. ¿Por qué no puede aprender de mi ejemplo?
- ¿Y si realmente ha aprendido de tu ejemplo?
- ¿Cómo? ¡Yo no le he enseñado a comportarse así! ¡Yo quiero ser feliz!
- ¿No eres feliz?
- ¡No!
- ¿Cuándo recuerdas que fuiste feliz por última vez?
- Ya ni me acuerdo.
- Ya.
- ¿Qué quieres decir?
- Bueno, sólo se trata de una posibilidad… pero si tenemos en cuenta que tu hija es inteligente, podemos concluir que algo tiene que haber aprendido de ti, ¿verdad?
- Sí.
- Creo que tu hija ha aprendido que tú no eres feliz, que no estás satisfecha con tu vida, y ha decidido aprender de ello para no repetir tu ejemplo… diría que está probando nuevos caminos para ser feliz, pero no sabe que son caminos que la pueden llevar a un mayor sufrimiento.
- ¿Por qué no me hace caso entonces?
- Tal vez no seas un ejemplo valido para ella.
- Pero soy su madre. La quiero. Quiero lo mejor para ella.
- Eso no lo pongo en duda.
- ¿Entonces?
- Imagina que estás en la cárcel y que la persona con la que tienes más contacto es el carcelero. Algún día saldrás de la cárcel, algún día serás libre. ¿escogerías el modo de vida del carcelero para vivir una vida de libertad?
- No. Eso implicaría volver a prisión, eso implicaría…
- ¿Sí?
- El carcelero no puede ser mi ejemplo puesto que la vida que lleva no me gusta… supongo que los carceleros no deben ser felices en su trabajo.
- Ajá.
- ¿Me estás diciendo que debo intentar ser feliz para poder ayudar a mi hija?
- Más o menos. Como mínimo conseguir que tu ejemplo sea coherente con tus lecciones.
- ¿Funcionará?
- No lo sé. Lo qué sí que sé es que harás algo diferente, y peor no puede ir. Como mínimo la harás pensar.

MIGUEL ÁNGEL RAYA SAAVEDRA

CARGAS CADA VEZ MAS PESADAS




Un conferencista hablaba sobre el manejo de la tensión. Levantó un vaso con agua y preguntó al auditorio:


- ¿Cuánto creen ustedes que pesa este vaso con agua?


Las respuestas variaron entre 20 y 500 gramos.


Entonces el conferencista comentó:
- No importa el peso absoluto. Depende de cuánto TIEMPO voy a sostenerlo. Si lo sostengo por un minuto, no pasa nada. Si lo sostengo durante una hora, tendré un DOLOR en mi brazo. Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia. Pero es exactamente el MISMO peso, pero entre más tiempo paso sosteniéndolo, más pesado se va volviendo. Si cargamos nuestros PESARES, RENCORES u ODIOS todo el tiempo, luego, más temprano o más tarde, ya no seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez MAS PESADA y entonces viene la desesperación. Toma todas tus cargas, PERDONA y anímate a ser LIBRE!

BUENAS NOCHES...!


CURIOSIDADES


SONRÍE...!