miércoles, 13 de abril de 2011

¿SE PUEDE DEMOSTRAR LA EXISTENCIA DEL ALMA?



La palabra “alma” procede del vocablo latín “ánima”, que significa soplo, vida y de acuerdo con muchas tradiciones religiosas y filosóficas, ésta representa la esencia de los seres vivos.

Científicamente no se ha podido probar su existencia, pero muchos grandes personajes de la historia estaban de acuerdo en que había algo que va más allá del cuerpo material, algo que impulsa y que nos convierte en individuos, personas diferentes de los demás.

Filósofos de la Edad Media la llaman un atributo de lo divino, como el saber. Para la Iglesia Católica, el alma es creada por Dios, existe antes que el mismo cuerpo y es el principio vital del hombre.

Además es inmortal. Es interesante saber que en otras culturas como la asiática y la africana, el concepto de alma también es similar al cristiano.

En general es aceptado que durante la muerte, el cuerpo y el alma se separan. Entonces, ¿se puede demostrar su existencia en este momento?

Francis Crick, el científico ganador del Nóbel, descubridor de la estructura del ADN dedicó casi toda su vida a descubrir el alma. Según sus palabras, la encontró entre millones de neurotransmisores cerebrales en forma de una reacción en cadena que pesa 21 gramos y desaparece al morir. De acuerdo a Crick, esta “alma” está situada en una zona específica del cerebro que ayuda a formar pensamientos y comprenderlos.

Se dice que si algo puede medirse, es comprobable, entonces ¿quién nos puede explicar exactamente qué es el alma y cual su principal función?

Para responder esta pregunta hay que regresar al experimento original del Doctor Mac Dougall. Este hombre pesó a seis personas antes y después de morir. Sin embargo, sus experimentos no fueron del todo exitosos. Las dos primeras pruebas fallaron porque las básculas no estaban bien ajustadas.

Otros tres mostraron una disminución del peso en el momento de morir, pero duró pocos minutos para volver a aumentar. Sólo un hombre perdió 21 gramos al fallecer y permaneció así.

Científicamente esto no tiene validez ya que no ha podido reproducirse un experimento similar, y bien pudo tratarse del peso del aire contenido en los pulmones que de alguna manera al acomodarlo en la plancha fue liberado.

Lo que es un hecho es que a partir de estos estudios se popularizó la creencia de que el alma pesa 21 gramos.

A pesar de todo, muchas personas creen que se puede demostrar la existencia del alma en muchas otras maneras. Una de ellas, por ejemplo, es la cantidad de personas que afirman haber tenido otras vidas o reencarnado.

Los creyentes piensan que el alma permanece y permite tener estos recuerdos de existencias anteriores. Otro punto a favor son las experiencias cercanas a la muerte, en las que se experimenta un desprendimiento del cuerpo físico.

La pregunta es; si lo que reencarna es el alma, ¿dónde va el espíritu?

¿Qué sabemos del alma? Cada quien tiene su propia interpretación, su propia creencia y su fe. Sin embargo, debe haber algo más que esta existencia física, ¿no?

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