miércoles, 28 de abril de 2021

LA HISTORIA DEL ÁNGEL LOCO



"Hay una historia en la que un ángel visitó esta tierra. Durante mucho tiempo él pensó que todo el mundo estaba loco. Después de un tiempo el Ángel también se infectó. Empezó a disfrutar de las emociones negativas y se volvió loco como los demás. Así que un mensajero fue enviado para informarle de que había fallado en su prueba. Él había olvidado algo y ahora él debía permanecer en la tierra hasta que se desenrede de todas sus emociones negativa; esto lo volvió más loco que nunca. Este es una alegoría de nuestra propia situación en este planeta."

-Maurice Nicoll

Gurdjieff - Volverse Consciente

DE CÓMO APROVECHAR UNA SITUACIÓN DESFAVORABLE

 



Cuenta esta historia que un joven de la ciudad s
e fué al campo y le compró un burro a un viejo campesino, por $ 100.

El campesino acordó entregarle el animal al día siguiente, pero al día siguiente el campesino le dijo:

- Lo siento hijo, pero tengo malas noticias... el burro murió.

- Bueno, entonces devuélvame mi dinero...
- No puedo, ya lo he gastado…
- Bien... da igual, entrégueme el burro...

- Y ¿para qué?... ¿Qué va a hacer con él?
- Lo voy a rifar.

- ¡Estás loco! ¿Cómo vas a rifar un burro muerto?

- Es que no voy a decir a nadie que está muerto, por supuesto.

Un mes después de este suceso, se volvieron a encontrar el viejo vendedor y el joven comprador.

-Que pasó con el Burro?

- Lo rifé, vendí 500 rifas a $ 2.- y gané $998.-
-¿Y nadie se quejó?

- Sólo el ganador... pero a él le devolví sus $ 2.

CONCLUSIÓN: éste es un ejemplo de cómo convertir una situación desfavorable, en un éxito.

LA HISTORIA DE "INCREÍBLE"

 


Un matrimonio bautizó con la palabra “Increíble” a su hijo, porque tenían la certeza que haría increíbles cosas a lo largo de su vida.
Lo cierto es que, lejano a aquel mandato familiar, Increíble tuvo una vida equilibrada y tranquila. Se casó y fue fiel a su esposa durante setenta años.
Los amigos le hacían todo tipo de bromas, porque su nombre no coincidía con su estilo de vida.

Justo antes de morir, Increíble le pidió a su esposa que no pusiera su nombre en la lápida, para evitar cualquier tipo de bromas.
Cuando murió, la mujer obedeció el pedido, y puso, humildemente: “Aquí yace un hombre que le fue fiel a su mujer durante setenta años”.

Cuando la gente pasaba por ese lugar del cementerio, leían la placa y decían: “¡Increíble!”

martes, 27 de abril de 2021